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Las regionales en Galicia y el País Vasco mantienen el status quo y hunden a Podemos

Una mujer con barbijo vota en la ciudad vasca de San Sebastián, en el norte de España Fuente: AFP – Crédito: Andres Guillenea

MADRID.- Las primeras elecciones locales que se celebraron hoy en España desde la irrupción de la pandemia de coronavirus reafirmaron el liderazgo de las fuerzas que ya controlaban el País Vasco y Galicia, pero infligieron un durísimo golpe a la izquierda de Pablo Iglesias, socio de la coalición gobernante a nivel nacional.

" Nuestro espacio político ha sufrido hoy una derrota sin paliativos" , tuiteó Iglesias tras el duro castigo electoral, quien decidió no comparecer ante la prensa. "Perdemos buena parte de nuestra representación en el Parlamento Vasco y quedamos fuera del Parlamento de Galicia. Nos toca hacer una profunda autocrítica y aprender de los errores que sin duda hemos cometido", escribió Iglesias, que no ha anticipado ninguna medida.

Nuestro espacio político ha sufrido hoy una derrota sin paliativos. Perdemos buena parte de nuestra representación en el Parlamento Vasco y quedamos fuera del Parlamento de Galicia. Nos toca hacer una profunda autocrítica y aprender de los errores que sin duda hemos cometido.&- Pablo Iglesias [R] (@PabloIglesias) July 12, 2020

El conservador gallego Alberto Núñez Feijóo consiguió hoy su cuarta mayoría absoluta, mientras que el nacionalista Iñigo Urkullu se impuso con un resultado más amplio que hace cuatro años y podrá volver a gobernar en el País Vasco con los socialistas.

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Según los resultados del 85% de los votos escrutados, Núñez Feijóo revalidó su mayoría absoluta con un 48% de los votos y 42 diputados, uno más que en 2016.

Con su carta victoria consecutiva, el líder gallego, eterno aspirante a liderar el Partido Popular (PP) actualmente en bajo la dirección de Pablo Casado, logró igualar al caudillo conservador Manuel Fraga, quien gobernó en Galicia entre 1990 y 2005.

En el País Vasco, en tanto, Urkullu se impuso con el 39% de los votos y 31 escaños, reforzando la hegemonía política del Partido Nacionalista Vasco (PNV), contabilizados más del 95% de los votos.

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Sus actuales socios de gobierno, los socialistas mejoraron sus resultados, con 10 diputados, con lo que tiene la llave para volver a formar gobierno.

En clave nacional, el Partido Socialista (PSOE) del presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, sale intacto en Galicia en términos de números de diputados y gana algo de terreno en el País Vasco.

Derrota de Podemos

En cambio, su socio en el Ejecutivo de Madrid, la fuerza de izquierda Unidas Podemos (UP), del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, sufrió un duro golpe en Galicia, al quedar fuera del Parlamento regional, al pasar de un 19% -y 14 diputados- a 3,8% de los votos.

Asimismo, en el País Vasco, Unidas Podemos cayó de 11 a 5 escaños.

Tampoco obtuvo buenos resultados en tierras vascas el PP, que se presentó en alianza con los liberales de Ciudadanos y cayó de 9 a 6 diputados.

Por su parte, los ultraderechistas de Vox logran entrar por primera vez en el Parlamento vasco.

En tanto, la sorpresa en Galicia la dio el Bloque Nacionalista Galego (BNG) liderado por Ana Pontón, al convertirse en segunda fuerza pasando de 6 a 19 diputados , superando incluso a los socialistas y a la candidatura de izquierda formada por Podemos-EU-Anova.

Los dos gobiernos autonómicos habían convocado los comicios en un principio para el 5 de abril, pero los aplazaron debido al rápido auge de contagios, que España sólo pudo contener imponiendo el estado de alarma y medidas de confinamiento hasta junio.

Las autoridades sanitarias vigilaban pequeños brotes en las dos regiones y en otras zonas de España donde se confirmaron ya más de 28.000 muertes por Covid-19.

La crisis del coronavirus llevó a que tanto en Galicia como en el País Vasco se viviera hoy una votación atípica, que llevó a los gobiernos regionales a tomar la polémica decisión de prohibir el ejercicio del derecho a voto a más de 450 personas infectadas por brotes activos en ambas regiones.

De esa forma, los gallegos y vascos acudieron a votar con barbijos y muchos ya con sus sobres con la boleta de su partido en las manos.

Desde primera hora de la mañana se registraron colas en los centros de votación, siendo la participación electoral la principal incógnita, debido al temor a que los brotes de coronavirus desmovilizaran al electorado.

Pero no fue así en Galicia, donde la participación fue de un 58%, cinco puntos menos que en 2006. En el País Vasco, el efecto del coronavirus hizo más mella incluso, ya que votó apenas un 52% del electorado, siete puntos menos que hace cuatro años.

Tanto Urkullu como Feijóo forjaron liderazgos sólidos y moderados en sus respectivas regiones , ejerciendo también un rol estratégico en clave nacional, que profundizaron durante la crisis del coronavirus colaborando de forma crítica con el gobierno del presidente Sánchez.

En su jornada de cierre de campaña, en la que recorrió siete municipios con parada final en Ferrol, Feijóo subrayó que si renueva su mayoría "Galicia tendrá un gobierno que siga gobernando" con la pandemia del coronavirus en España, y que trabaje para recuperar el empleo como "prioridad".

Su principal rival, el socialista Gonzalo Caballero, por su parte, había subrayado que "Galicia necesita un cambio político" porque el PP "no sabe gestionar los momentos de dificultad", al tiempo que pidió que "el voto progresista no se quede en casa".

El presidente Sánchez tenía previsto acompañar a Caballero en su mitin de cierre de campaña en Vigo, pero una avería en su avión se lo impidió, según explicó en un mensaje de Twitter, en el que llamó a hacer que Galicia "avance", llenando las urnas de votos socialistas.

Feijóo lleva 12 años en el poder en Galicia, único feudo en el que el PP conserva una mayoría absoluta desde la irrupción de la nueva izquierda, el partido Ciudadanos y los ultraderechistas de Vox.

En tanto, en el País Vasco, Urkullu se jugaba su alianza con los socialistas, ya que Iglesias, de Unidas Podemos, había vaticinado que una alianza de las tres fuerzas de izquierda "es más real de lo que parece".

Agencias AP y DPA

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Fuente de la noticia (La Nacion)

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