Martín Guzmán

El Gobierno buscará avanzar hoy en un canje de la deuda en pesos que le permita postergar al menos el 40% de los vencimientos de corto plazo que enfrenta, una obligación con la que no estaría en condiciones de cumplir sin arriesgarse a validar una inyección monetaria de magnitud, con el consecuente impacto macroeconómico perjudicial y que, por lo tanto, no está dispuesto a hacer.

Se trata de una operación con ribetes curiosos porque entre los 13 títulos que definió como "canjeables" incluyó tres que emitió hace pocos días, lo que hace que se vincule esa decisión con un intento por hacerse de ahorros que permitan financiar en parte el paquete de medidas que anunció anteayer para atemperar el impacto que la pandemia del coronavirus y las restricciones dispuestas para tratar de combatirla podrían tener sobre una economía ya recesiva desde hace dos años.

"El objetivo es diferir una significativa porción de la deuda en pesos a tasas de interés sustentables", justificó ayer el ministro de Economía, Martín Guzmán, en un diálogo con la agencia Reuters. Incluso afirmó que la expectativa es canjear "alrededor de 200.000 millones de pesos en deuda de corto plazo en esta primera ronda", lo que supone alrededor del 40% del total de títulos que definió como canjeables, antes de adelantar que probablemente al resto se lo pueda intentar canjear en otras oportunidades.

La convocatoria es a tenedores de las Letras Capitalizables (Lecap) reperfiladas compulsivamente por la administración Macri a fines de agosto pasado y del Bono de Política Monetaria (Bopomo), también colocado por la gestión anterior. Pero incluye además tres Letras ajustables por tasa Badlar (Lebad), un instrumento creado y emitido por el Ministerio de Economía ya bajo el comando de Guzmán, incluso una especie colocada hace apenas una semana, dato que preocupó al mercado.

De allí que se interprete como una estrategia para generar el espacio fiscal que permita financiar las políticas expansivas que buscan paliar los efectos del coronavirus, sin caer en un default ni un nuevo reperfilamiento compulsivo para la deuda en pesos, aprovechando el temor que las actuales circunstancias de mercado pueden haber provocado entre algunos inversores.

A cambio les ofrece cuatro bonos en pesos indexados (Boncer), por vencer en 17 meses y hasta en 4 años.

En el mercado creen que la decisión de avanzar más agresivamente en un intento por despegar el cargado calendario de pagos busca capitalizar el buen resultado que tuvo el último viernes el canje del bono Dual, que contó con una buena participación de los fondos de inversión internacionales que mantienen en cartera una importante porción de deuda local en pesos.

"El monto a canjear es enorme. Es el equivalente al 28% de la base monetaria y va a marcar el rumbo del plan de refinanciaciones y de la curva en pesos de acá en más", evaluó el economista Nery Persichini, de GMA.

"Por las condiciones de canje, el único atractivo parece estar en ir al Boncer 21 integrando con Bopomo o Lecap largas, que están muy castigadas, por que ofrecería leves ganancias potenciales. Al contrario, es poco atractivo ingresar con Lecap cortas, Lebad o la letra a descuento, porque supone realizar pérdidas potenciales del 7 al 27%", evaluó Adrián Yarde Buller, de SBS.

Leonardo Chialva, director de Delphos Investment, cree que la jugada oficial deriva de lo ocurrido el viernes y encubre cierto grado de acuerdo con el "Sr. T", referencia con que nombran al fondo Templeton. "Creo que el principal objetivo oficial es diferir el fuerte vencimiento de la Lecap que caduca a fin de mes, equivalente a unos US$660 millones, ya que la tenencia de Templeton es del 75%. A eso sumó otros instrumentos para tratar de ir alivianando el calendario de pagos, aprovechando que el natural miedo que el derrumbe de mercados genera le sume adhesión", explica.

Esa hipótesis es reforzada por las tenencias que "T" mantiene en otras Lecap por vencer (50% de la S31O9 y 30% de la S30A0, detalló en un informe), lo que en conjunto suman una tenencia de $54.000 millones. "La buena noticia es que los nuevos bonos que ajustan por CER parecen ir en línea con los gustos de estos fondos, y dado que de acá a fin de mayo restan siete vencimientos de Lecap por unos $195.000 millones, no hay duda de que esta licitación será clave", insiste Chialva.

Por: Javier Blanco ADEMÁS

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