El Ejército italiano traslada cuerpos de víctimas del coronavirus Crédito: DPA

Elisabetta Piqué Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Guardar 24 de marzo de 2020 • 14:20

ROMA.- Pese a que ayer había surgido una tenue esperanza de que las cosas empezaban a mejorar, la ilusión fue breve en Italia: en las últimas 24 horas se registraron 743 muertos más por coronavirus , revirtiendo esa tendencia a la baja y elevando el número total de fallecidos en el país a 6820. El número de casos, en cambio, volvió ser un poco más bajo, con 3612 casos más en 24 horas, suma que hizo trepar el total de casos a 69.176, según datos de la Protección Civil.

Aunque el titular de la Protección Civil, Angelo Borrelli, admitió hoy en una entrevista con La Repubblica que pensaba que había en verdad muchísimos más casos, habló de 600.000, ya que los asintómaticos, que son positivos en Italia, son muchos más.

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Borrelli, que destacó un aumento de 894 personas recuperadas en las últimas 24 horas (para un total de 8326 curados), también consignó que resultó enfermo de coronavirus Guido Bertolaso, exjefe de la Protección Civil que desde hace días asesoraba a la región de Lombardía, la más golpeada por Covid-19 y que se encuentra ahora en aislamiento.

La conferencia de prensa de hoy de la Protección Civil fue breve porque el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, al cabo de una reunión de consejo de ministros, dio otra para anunciar sanciones más severa para quienes violen las medidas de confinamiento en acto.

"A nivel sancionatorio, introdujimos una multa que va de 400 a 3000 euros", anunció Conte, que también aclaró que no era "absolutamente" cierto un borrador que circuló durante el día que indicaba que las normas de cuarentena se prolongarían hasta el 31 de julio próximo, un terrible golpe psicológico para los italianos.

"No hay nada de cierto. Esperamos remover las medidas de confinamiento mucho antes. La del 31 de julio era la fecha abstracta del período de emergencia de seis meses que decretamos el 31 de enero de este año", aclaró Conte, que sí explicó que de ser necesario las diversas regiones podrán aplicar, de acuerdo a cada situacón, ulteriores reglas.

Es más, Conte transmitió cierto optimismo a los 60 millones de italianos, cada vez más asustados por lo que se vive como una verdadera guerra contra un enemigo invisible.

"Esperamos aflojar las medidas restrictivas mucho antes de esa fecha hipotética del 31 de julio y que podamos volver a nuestras costumbres o incluso a un mejor estilo de vida", dijo. "Estoy convencido de que esta prueba nos hará mejores. Todos reflexionamos sobre nuestro estilo de vida y escala de valores. Este momento es una ocasión de detenernos y reflexionar sobre la vida frenética que llevamos. Y desde este punto de vista tenemos más tiempo. Aprovecharemos para tomar una justa enseñanza", se atrevió también a decir el primer ministro, filosofando.

"Quiero precisar, además, que estoy satisfecho y orgulloso de la reacción a la emergencia que los ciudadanos están teniendo, respetando las reglas", subrayó. "Como siempre dije, sólo juntos podemos ganarle a esta situación y volver a levantarnos lo antes posible, si todos respetan las reglas", agregó.

Consultado por el cuestionado método de contabilización de casos positivos, puesto en duda por el propio Borrelli (en una entrevista admitió que podría haber muchísimos casos más que los oficiales y hasta habló de 600.000), Conte explicó que su gobierno optó por la transparencia. "El primer ministro no es un científico, no es un virólogo, no es un epidemiólogo. Siempre seguimos las recomendaciones de un comité técnico-científico. No debemos cambiar la modalidad de contabilizar, tenemos una línea de máximo rigor y de máxima transparencia. Los italianos son amantes de sus libertades y de la democracias y hubiera sido impensable no abrazar la línea de la transparencia y la claridad", dijo.

En otro orden, prometió que, pese al cierre de fábricas e industrias no esenciales decretado hace dos días, se garantizarán alimentos y naftas. "Es claro que debemos garantizar las actividades esenciales para que funcione la máquina estatal, que de todos modos está ahora con los motores más lentos", admitió.

Subrayó, además, todo lo que ha hecho hasta ahora su gobierno para enfrentar la emergencia. Destacó que 78 hospitales fueron transformados en sanatorios especializados para el Covid-19; que las terapias intensivas del país de 5343 camas pasaron a tener 8370 y que las terapias sub-intensivas de 6525 camas pasaron a tener 26.169. "Hay resultados, estamos viviendo una situación dramática, pero reaccionando en forma eficaz", aseguró.

En una conferencia de prensa por primera vez en streaming, preguntado si iba a utilizar el ejército Conte recordó que ya se está utilizando personal sanitario médico militar y que hay patrullas del ejército que ayudan a las fuerzas del orden en los controles. Pero advirtió que nadie quería la "militarización de los centros habitados", algo al momento no necesario porque "las fuerzas del orden están ejerciendo sus controles de modo eficaz".

Por: Elisabetta Piqué ADEMÁS

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ActualidadFuente de la noticia (La Nacion)