El canciller argentino, Felipe Solá Fuente: Archivo

De todas formas, el gobierno del Presidente manifestó su postura a favor de "colaborar" en el conflicto Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Guardar 15 de febrero de 2020

En la Casa Rosada respondieron ayer que no hubo hasta ahora ningún pedido formal del gobierno de Nicolás Maduro para participar en una eventual mediación entre el régimen y la oposición venezolana.

De todas formas, el Gobierno argentino reiteró que la postura que manifestó el presidente Alberto Fernández frente al conflicto fue de "colaboración" y a favor de "la búsqueda de una solución pacífica" en Venezuela.

"Sabemos que hay 5 millones de venezolanos exiliados, pero también hay muchos más que están en Venezuela y que sufren por el bloqueo", dijo una fuente de la Cancillería.

El gobierno de Donald Trump, mediante sanciones, intentó ejercer presión sobre el régimen de Maduro. Las acciones incluyeron el congelamiento de los activos del gobierno de Venezuela en Estados Unidos, la prohibición a los estadounidenses y empresas foráneas relacionadas de hacer negocios con el gobierno venezolano, sus familiares o aquellos que mantengan vínculos comerciales con empresas o funcionarios del gobierno.

La declaración de Maduro aparece dos días después de que el canciller argentino, Felipe Solá, en el encuentro mantenido en la sede de la cancillería brasileña, el Palacio de Itamaraty, con su par Ernesto Araújo, coincidieran sobre el futuro que esperan para Venezuela: "No es que no somos favorables a (Nicolás) Maduro, somos favorables a la democracia", dijo Solá.

Esta manifestación de Solá va en línea con lo manifestado por el presidente Alberto Fernández que se pronunció a favor de reflotar el Grupo de Contacto y lograr así una salida negociada de la crisis en Venezuela.

Así lo expuso durante su gira por Europa ante la canciller alemana, Angela Merkel. En aquella oportunidad, el Presidente insistió en la necesidad de una salida negociada para la crisis en Venezuela, advirtió que la campaña electoral en los Estados Unidos dificultaba una solución, y propuso fortalecer el Grupo de Contacto, una iniciativa de la que Alemania forma parte, pese a que Berlín reconoció a Juan Guaidó como legítimo presidente.

El gobierno de Fernández abandonó progresivamente la condición de aliado de Maduro que había impulsado los gobiernos kirchneristas.

Sin llegar a calificarlo como "dictadura", el punto de mayor distanciamiento se expresó a través de un comunicado de la Cancillería que calificó de "inadmisibles para la convivencia democrática los actos de hostigamiento padecidos por diputados, periodistas y miembros del cuerpo diplomático" en Venezuela.

"El gobierno argentino lamenta profundamente los episodios registrados en el día de la fecha en la República Bolivariana de Venezuela", expresó el comunicado, difundido el mes pasado, en medio de una fuerte condena internacional y de la oposición local a los enfrentamientos ocurridos en el Parlamento de Venezuela que terminaron con una nueva ofensiva chavista contra Juan Guaidó, que buscaba ratificar su poder al frente de la Asamblea Nacional.

El ministerio que conduce Felipe Solá manifestó ayer que "lo ocurrido resulta un nuevo obstáculo para el pleno funcionamiento del Estado de Derecho".

Rol activo

En su paso por Francia, durante su primera gira presidencial por Europa, Alberto Fernández acordó con Emmanuel Macron "potenciar" el Grupo de Contacto con la idea de que los países europeos tengan un rol más activo, y sumar también a México y la Argentina. El objetivo sería que Maduro vea que puede hablar con los países latinoamericanos.

"El bloqueo fortalece a maduro. Necesitamos recuperar el diálogo", dijo el Presidente en París.

Mientras tanto, la semana próxima la Argentina participará de una cumbre del Grupo Lima, que se realizará en Canadá, con la intención de no desvincularse por completo de los países que presentaron una postura más dura contra de Maduro y que están alineados con Estados Unidos.

Aunque no prevén que la Argentina avale una sanción o un eventual bloqueo económico a Venezuela planteado por ese grupo de países como tampoco respalde la presidencia interina de Juan Guaidó. Guaidó, quien fue proclamado hace un año "presidente encargado" por la Asamblea Nacional, regresó esta semana al país después de una gira donde recibió el apoyo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

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Alberto Fernández Nicolás Maduro Felipe SoláFuente de la noticia (La Nacion)