Javier Madanes Quintanilla Crédito: Fabián Malavolta

El presidente de Aluar, Javier Madanes Quintanilla -una de las empresas que quedará envuelta en problemas por los aumentos de aranceles anunciados por Donald Trump- criticó al Gobierno por la "mala lectura" del contexto comercial y político internacional. "Hay una inoperancia que asusta", cuestionó el empresario.

"Esto pega muy fuerte, pero te diría que más que las mayores repercusiones que va a tener esto en lo comercial y económico para nosotros, lo que pega más fuerte es la absoluta inoperancia que hemos tenido en una serie de manejos de cómo llevar el tema de la relación comercial internacional y en hacer un diagnóstico concreto de la actividad sectorial que permita enfrentar este tipo de contratiempos cuando sabemos que estos temas vienen mal barajados", dijo Madanes Quintanilla a LA NACION, y agregó: "Hay un nivel de inoperancia en el manejo de la estrategia de negocios internacionales que asusta".

El empresario dijo que EE.UU. en la era Trump no toma decisiones de manera temperamental, como suele decirse, sino que las cosas son más de "fondo" o de "estrategia" política. "No son cosas de un rayado. Hay detrás una estrategia que se lleva a cabo hace tiempo", dijo.

"Antes te mandaban a los marines, después a los aparatos de inteligencia y ahora hacen un modelo de guerra, a veces encubierta, a veces declarada, que incomoda mucho la situación de los países más débiles en términos de materia comercial. Esto lo venimos viendo hace rato. ¿Por qué lo hace? No sólo por la balanza. Hay otros temas que interesan, como la posición geopolítica de los países, en ciertas regiones, con China. Pero abiertamente usan este tipo de políticas para manejar otros intereses", dijo Madanes Quintanilla sobre los aranceles.

En ese sentido, dijo que no hay una sola persona haciendo "mala praxis" en materia internacional. "Es un tema de una gestión general de un gobierno", cuestionó, y dijo: "Hay una mala lectura del problema que se está enfrentando. Estos contratiempos hay que tomarlos desde el lado de la política exterior, desde el punto de vista diplomático, y cuando va dirigido a un sector en particular, hay que ver también qué pasa con la política económica general".

"Desde hace mucho tiempo se nos llevo a un desmantelamiento de políticas de reintegros y se nos aplicaron retenciones generales. Ha habido cantidad de sanciones de tipo económico que no condicen con las dificultades que este sector tiene que enfrentar con el escenario de la guerra comercial", cuestionó Madanes Quintanilla.

"Este es un juego complejo, que requiere un nivel de profesionalismo mucho mayor a lo que estamos haciendo. Hay un gobierno que se está yendo y otro que está entrando. Espero que haya una revisión a la hora de enfrentar estos temas de política económica y de política internacional, que tienen que complementarse. Si no, no va a funcionar", agregó el empresario, quien pidió "una orquesta que funcione para este tipo de jugadas internacionales" a las que describió como "sumamente pesadas" en un contexto de guerra comercial entre Estados Unidos y China.

"Brasil y la Argentina han estado impulsando una devaluación masiva de sus monedas, lo cual no es bueno para nuestros agricultores. Por lo tanto, con vigencia inmediata, restableceré los aranceles de todo el acero y aluminio que se envíe a los EE.UU. desde esos países", escribió esta mañana en su cuenta de Twitter el presidente norteamericano.

En mayo de 2018, la Argentina había logrado quedar exceptuada de los aranceles a la importación de acero (25%) y aluminio (10%) impulsados por Trump. El acuerdo estableció cupos de exportación libres de gravamen, con un tope de 180.000 toneladas anuales, tanto para acero como para aluminio. No es menor para el país y su comercio. Se trata de un mercado de 700 millones de dólares de exportación, son dos industrias muy importantes.

Por: Francisco Jueguen ADEMÁS

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Fuente de la noticia (La Nacion)