La actriz desarrolló una nueva habilidad luego de su cirugía de rutina y compuso una canción que podría ganar un Oscar Crédito: Instagram

Mary Steenburgen está alejada de su faceta como actriz y desde hace una década se adentra en la industria musical. Sus comienzos como compositora no fueron de una manera convencional: luego de una cirugía menor comenzó a sentirse extraña porque todo su mundo se había vuelto musical. "Mis pensamientos eran notas musicales, todo lo podía traducir en sonidos y eso me asustó mucho", confesó quien ahora sueña con llevarse un Oscar a mejor canción original por "Glasgow, no Place Like Home", de la película Wild Rose.

En una entrevista con Indiewire, la actriz relató cómo fue que ocurrió todo: "Me desperté de una operación en el brazo en 2007, y me sentí extraña tan pronto como la anestesia comenzó a desaparecer". Luego agregó: "La mejor forma en que puedo describirlo es que sentí que mi cerebro era solo música, porque todo lo que la gente me decía sonaba como música. Cada cartel de la calle, absolutamente todos mis pensamientos".

Resulta que, según contó en la misma entrevista, sus nuevas habilidades musicales eran un extraño efecto secundario de la cirugía. Asimismo, la actriz expresó: "Al principio fue tan molesto y aterrador, no podía concentrarme, y mucho menos actuar, porque no podía aprender ni una sola línea sin convertirla en música. Mi esposo -el también actor Ted Danson- y yo estábamos asustados, no entendíamos qué me había pasado".

Ver esta publicación en Instagram

Shoutout to @beautybywhit for doing my hair and makeup for the ASCAP Awards and @itsamandalim for styling. My dress and coat are from @hiraeth.collective.

Una publicación compartida de Mary Steenburgen (@mary_steenburgen) el

Steenburgen luchó con la música que sonaba en su cabeza durante varios meses, hasta que decidió intentar tomar con naturalidad su nueva forma de comprender el mundo. Para su sorpresa, a raíz del "don" que desarrolló luego de la intervención quirúrgica, comenzó una carrera como compositora. Actualmente una de sus composiciones suena como favorita para entrar en competencia en los Oscar 2020, en la categoría mejor canción original.

Tal como lo contó, su nueva faceta musical no fue un camino sencillo. No sabía tocar ningún instrumento, pero aprendió y luego escribió 12 canciones usando un pseudónimo. Esas melodías fueron escuchadas por un productor que le ofreció un contrato con Universal Music, y durante la siguiente década compuso temas sin parar.

La canción que compuso Mary Steenburgen y podría ganar el Oscar

04:10 <![CDATA[ .cls-1 { fill: #1ca3ff; } .cls-2 { fill: none; stroke: #fff; stroke-width: 1.2px; opacity: 0.96; } ]]> Video

"Llamé a una amiga mía muy talentosa y le dije: 'Si vengo todos los días y te canto lo que escucho en mi cabeza, ¿podrías ayudarme a convertirlas en canciones?'", narró la actriz. Sin embargo, su primer acercamiento a una sala de grabación no fue positiva: "Fue un desastre total, y literalmente volví a mi hotel llorando. Pensé: '¿por qué alguien sería tan tonto de pensar que a sus 54 años podría hacer algo tan nuevo?'".

Steenburgen no bajó los brazos y continuó desarrollando su nuevo talento. Así fue como gracias a su constancia su canción "Glasgow, no Place Like Home" fue elegida para musicalizar la película Wild Rose. El film se trata de una mujer escocesa que persigue el sueño de triunfar en la música country.

"La música está en mis genes gracias a las mujeres de mi familia, y creo que de alguna manera extraña tuve acceso a ese talento después de la intervención. Evidentemente hay mucha más capacidad en nuestros cerebros de lo que podemos darnos cuenta", cerró Steenburgen, que en 1980 obtuvo un Oscar a mejor actriz de reparto por el film Melvin y Howard.

Fuente de la noticia (La Nacion)