En campaña, prometió el proyecto para ganar el apoyo de la derecha Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Guardar 12 de septiembre de 2019

TEL AVIV (AFP).- La propuesta del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de anexar parte de Cisjordania en caso de salir victorioso en los comicios del próximo martes despertó la adhesión de los partidos de derecha cercanos a su agrupación, el Likud, pero desató las críticas de la oposición y de los países islámicos.

Netanyahu explicó que si gana las elecciones su plan será conectar la enorme cantidad de colonias judías ubicadas en el valle de Jordán, que representa alrededor del 30% de Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel desde 1967. Según los analistas, el verdadero objetivo de la medida es atraer más votos de la derecha nacionalista y de los 400.000 residentes que viven en Cisjordania para quedar en mejores condiciones para formar gobierno luego de los comicios.

"Si recibo de ustedes, ciudadanos de Israel, un claro mandato, declaro mi intención de aplicar la soberanía de Israel sobre el valle de Jordán y la parte norte del mar Muerto", expresó Netanyahu en conferencia de prensa. En tanto, aclaró que la intención era anexar los asentamientos judíos, que representan alrededor del 90% del valle, pero "no aldeas o ciudades árabes como Jericó".

Sin embargo, la anexión despertó fuertes críticas. "¿Por qué hablar de anexión cuando falta una semana para las elecciones cuando el gobierno puede decidirla y aplicarla cuando quiera?", sostuvo Betzalel Smotrich, ministro de Transportes y uno de los candidatos de la lista Yamina, a la derecha del Likud.

"Netanyahu quiere anexar votos, no el valle del Jordán", disparó Yair Lapid, del partido centrista Azul-Blanco, que está a favor de la anexión. Y agregó: "Fue primer ministro durante 13 años, ¿por qué no lo hizo ya?".

En los últimos meses, e incluso antes de las elecciones de abril -que no lograron desembocar en un gobierno de unión, de ahí las nuevas elecciones de septiembre-, Netanyahu ya prometió la anexión de las colonias en Cisjordania.

Sin embargo, anteayer fue la primera vez que presentó un plan concreto de anexión, criticado de inmediato por los palestinos y los dirigentes del mundo musulmán.

Jordania, guardiana de los lugares santos musulmanes situados en Jerusalén Este, advirtió que esta decisión "arrastrará hacia la violencia toda la región". Turquía habló por su parte de una promesa "racista".

Arabia Saudita, que está llevando a cabo un acercamiento hacia Israel, habló de una "escalada peligrosa" y pidió una reunión de urgencia de los ministros de Relaciones Exteriores de los 57 miembros de la Organización de la Cooperación Islámica (OCI).

"Este anuncio constituye un desarrollo peligroso y una nueva agresión israelí, que declara su intención de violar el derecho internacional", declararon los ministros de Relaciones Exteriores de la Liga Árabe.

Fuente de la noticia (La Nacion)