Federico Di Lorenzo Fuente: LA NACION

Además de ser una reconocida figura del género, trabaja como músico, productor y difunde el tango en un show Alejandro Rapetti SEGUIR

La noticia de artistas argentinos triunfadores en otros países ya es moneda corriente. Sobre todo si se tiene en cuenta que cada vez emigran con mayor frecuencia. Entre ellos, corresponde destacar la labor de un músico, actor, cantante y productor, que desde 2001 triunfa en el teatro musical de México. Él es Federico Di Lorenzo, que desarrolla allí una exitosa carrera con el reconocimiento del público y la crítica.

Por estos días, se encuentra de gira con la obra Forever Young (que aquí está en cartel en El Picadero), galardonada con el Premio APT a Mejor Musical de Pequeño Formato, donde se desempeña como productor, actor y director musical.

A su vez, en el primer semestre de este año interpretó el papel de Daniel Bueno, en la puesta de Casi normales, que le valió la nominación a Mejor Actor Principal en un Musical en los Premios Metropolitanos de Teatro. En esta puesta -que se reestrenará en enero de 2020- también se desempeña como productor musical.

Los miserables
Los miserables Fuente: LA NACION

"Llegué a México a los 29 años. Por aquel entonces integraba el elenco de Los miserables, en Buenos Aires, y mi compañero de camerino, Gerónimo Rauch, me dijo que había audiciones acá para Jesucristo Superstar. Me propuso que mandáramos material: Gero nunca lo mandó, pero yo sí lo hice, y al año siguiente ya viajaba para México a cubrir los papeles de Judas, Jesús y Anás hasta el final de esa temporada. En diciembre de 2001 regresé a la Argentina en pleno cacerolazo y, a fines de 2002, me volvieron a llamar para interpretar el papel de Jean Valjean y ser swing en la versión local de Los miserables. Esta temporada duró más de dos años, y ahí ya decidí que podría quedarme", recuerda en diálogo desde México donde, además, desarrolla otros proyectos en paralelo, como el espectáculo Caleidoscopio en tango, con dramaturgia basada en letras de tangos y música en vivo, y los conciertos de Ópera Prima Rock (show tributo a Queen), en su versión argentina y mexicana.

Los productores
Los productores Fuente: LA NACION

Una vez instalado en México, Di Lorenzo siguió abriéndose camino en el mundillo del género musical, se presentó a distintas audiciones y a puro trabajo y talento interpretó roles destacados en importantes producciones como La Bella y la Bestia, Sweet Charity o Los productores, entre otros. En los días que no había teatro salía a tocar jazz en lugares pequeños y hacía rock en el legendario Café Bulldog de la ciudad de México, junto a distintas bandas. Tocaban desde Led Zeppelin hasta Audioslave.

La Bella y la Bestia
La Bella y la Bestia Fuente: LA NACION

"Me defino como músico, actor y productor. Mi instrumento principal es la voz, pero también toco guitarra, un poco de piano y compongo música y canciones", sigue Di Lorenzo. Se formó en Buenos Aires. Estudió en el Conservatorio Manuel de Falla, y también diez años canto lírico con la maestra María Jordan, para luego dedicarse a cantar rock. También estudió armonía y composición, y si bien nunca pensó en ser actor, se formó en actuación junto a Lorenzo Quinteros.

Respecto de su mirada sobre el desarrollo del género musical en el país azteca, asegura que el importante mercado mexicano facilita la posibilidad de replicar los espectáculos de gran formato de Broadway, que se prolongan en cartel por largas temporadas y brindan mayor estabilidad a los intérpretes. "Además, desde hace un tiempo, grandes y pequeñas compañías se están animando cada vez más a desarrollar musicales originales, nuevos, que conviven con los de Broadway, y eso está haciendo crecer mucho al medio", apunta. En cuanto al crecimiento del género en la Argentina, advierte que hay mucha necesidad de expresarse y que es un hervidero de creatividad tremendo, pero desafortunadamente no hay tantos recursos económicos como allá.

En cuanto a sus proyectos, admite que le encantaría poder producir en la Argentina varias de las obras originales que hizo en México, y así volver a trabajar con su hermano Nicolás Di Lorenzo (reconocido pianista de tango, integrante del Trío Cañón) y sus amigos. "Son unos artistas maravillosos, y ya estamos trabajando en eso", anticipa. "México me llamó dos veces, me sedujo con trabajo y oportunidades. Nunca había soñado con salir de la Argentina, y las cosas se dieron muy orgánicamente. Siento que aquí el tiempo es circular, es menos frenético y te da un ratito más como para estar contigo mismo, aunque la ciudad y el beat de Buenos Aires son adictivos, y cuando paso muchos días allá me cuesta irme", concluye.

Por: Alejandro RapettiFuente de la noticia (La Nacion)