El Presidente de la Comisión Europea recibe al Primer Ministro italiano Giuseppe Conte antes de su reunión en la Comisión Europea. Crédito: Etienne Ansotte / Comisión Europea

Elisabetta Piqué SEGUIR Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Guardar 11 de septiembre de 2019 • 17:23

ROMA.- Si algo caracterizó los 14 meses en el poder del ya difunto gobierno populista, fruto del matrimonio contranatura entre el populista Movimiento Cinco Estrellas (M5E) y la xenófoba y ultraderechista Liga de Matteo Salvini, fue el constante choque con la Unión Europea (UE). La tensión tuvo que ver principalmente con dos temas: la inmigración -el cierre de puertos a las naves que rescatan migrantes impuesto por Salvini- y la ley de presupuesto con un déficit superior al que exigen las reglas del Pacto de Estabilidad acordado por el bloque.

En un fiel reflejo del drástico giro que hubo en Italia con el nacimiento del "Conte 2", resultado de una coalición del M5E con el Partido Democrático, de centroizquierda, lo primero que hizo hoy el primer ministro, Giuseppe Conte, fue volar a Bruselas.

Ya en plenas funciones después de haber recibido un voto de confianza del Parlamento, ante la nueva presidente de la Comisión Europea, la alemana Ursula Von der Leyen y otros interlocutores, Conte planteó un nuevo sistema de reparto de los migrantes, asignatura pendiente de la UE. Por otro lado, aseguró que, en lo económico, el objetivo de Italia -el país que menos crece del bloque, con uno de los déficits más altos-, será reducir su gigantesca deuda pública, equivalente al 132% del PBI.

Antes de volar a Bruselas para debutar como primer ministro de un gobierno del signo contrario al que encabezó hasta el 8 de agosto pasado (cuando Salvini decidió dinamitar esa experiencia), Conte en su página Facebook explicó cuáles son sus objetivos en la UE. "No tenemos tiempo que perder en Europa, creo que es prioritario acelerar para alcanzar tres objetivos fundamentales y estratégicos para Italia y para los intereses de los italianos: modificar el Pacto de Estabilidad para lograr más crecimiento económico, superar el reglamento de Dublín sobre los flujos migratorios, e intervenciones extraordinarias para promover el crecimiento y el desarrollo del Sur de Italia", indicó.

"Sobre el tema migratorio pienso seguir trabajando enérgicamente para un gestión multilateral, estructural y no de emergencia de los flujos migratorios y alcanzar un acuerdo sobre un mecanismo automático de desembarcos y redistribución, con una eficaz política europea de repatriaciones", detalló. "Italia hoy es más fuerte y el nuevo gobierno piensa tener un rol de primer plano en la UE", aseguró.

El cuestionado Reglamento de Dublín establece que el país por el que ingresa por primera vez un inmigrante a territorio europeo, es el encargado de gestionar su solicitud de protección internacional. Italia, que por su posición geográfica es uno de los países de la UE que recibe más inmigrantes, desde hace años intenta cambiar esta normativa por un sistema de reparto más equitativo, también basado en la solidaridad.

Luego de reunirse con Von der Leyen y otras autoridades, en una conferencia de prensa Conte se manifestó optimista ante la posible firma de un acuerdo "temporal" que podría contemplar penalidades económicas para esos países que se nieguen al reparto de los migrantes. "Existe una gran disponibilidad para encontrar un acuerdo, aunque sea temporario. Debemos salir de esta gestión de emergencia. Queremos que también este mecanismo temporario sea compartido", dijo el premier. "Tendremos países renuentes a compartir los flujos migratorios", admitió también, al advertir que "aquellos que no participarán tendrán consecuencias consistentes a nivel financiero".

Según adelantó hoy el diario La Stampa, el acuerdo migratorio temporario (Temporary predictive riallocation program) implicaría un mecanismo automático, con cuotas ya fijadas, por el cual, aunque los refugiados desembarcan en Italia o en la isla de Malta, estos países no deberán hacerse cargo de ellos, como indica el reglamento de Dublín. Si bien deberán darle, sí, una primera acogida, al mes, taxativamente, los migrantes deberán irse a otros países de la UE que deberán repartírselos, en cuotas. Alemania y Francia se harían cargo, cada uno, de un 25% de recién llegados.

En cuanto a la próxima ley de presupuesto, otro tema clave, que en el pasado estuvo al centro de arduas disputas con la UE, Conte explicó que si bien el objetivo es la reducción de la deuda y las cuentas en orden, también es fundamental que haya cierta felexibilidad que permita crecimiento. "Quisiera con la UE establecer un pacto. Queremos comenzar una etapa reformadora y necesitamos tiempo. Debemos hacer inversiones que nos permitan crecimiento económico y crear ocupación, también de calidad", dijo. "Estos son nuestros proyectos, déjennos realizarlos", concluyó.

Por: Elisabetta Piqué ADEMÁS ItaliaFuente de la noticia (La Nacion)