La búsqueda de Prefectura Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Hafford

LA PLATA.- Flotando. Boca arriba. Semi desnudo desde la cintura para abajo. Y sin rasgos de violencia. Así apareció hoy el cuerpo de Franco Soria, uno de los dos pescadores descaparecidos el 2 de agosto último en el Río de la Plata.

Familiares del menor reconocieron el cuerpo, hallado a unos 12 kilómetros del Puerto de la Plata, una vez que fue trasladado a la morgue judicial de esta capital.

"Es muy triste. El había salido a pescar para ayudar a la familia", dijo a LA NACION Luciano, tío de Franco, que ayer se acercó junto al resto de la familia al Puerto de La Plata para conocer la desvastadora información.

Doce días duró la angustia. El 2 de agosto a la mañana Franco, de tan solo 17 años, se había embarcado con Amadeo Martínez, un pescador de 37 años, para sacar algunos sábalos que le permitieran juntar un poco de dinero.

"El río está malo", les advirtieron otros pescadores, según el relato que pudo reconstruir la familia. Pero ellos desafiaron el pronóstico: " Franco salía hacia 7 meses a pescar para ayudar en su casa", dijo Luciano.

El cuerpo sin vida fue divisado esta mañana cerca de un buque atracado a unos 12 kilómetros del Puerto de La Plata, en sirección a Colonia, en una zona que se conoce como Rada La Plata.

El lugar está situado a unos 15 kilómetros de la costa donde se embarcaron los dos pescadores en la mañana del 2 de agosto. La principal hipótesis que manejan los investigadores es la de un naufragio de la lancha en que se desplazaban por las turbias aguas del Río de La Plata, que tiene 46 metros de ancho.

El lugar donde se halló el cuerpo no corresponde con la ubicación donde se encontraron las redes, diez días atrás. Se supone que fue desplazado por el agua varios kilómetros, tras el hundimiento de la lancha.

Pero estas no son más que hipótesis. La Prefectura continúa la búsqueda para dar con Amadeo y con la embarcación. Seis lanchas, dos motos de agua, una patrulla costera, un avión y un helicóptero participan de la búsqueda, ahora renovada. "Nunca se suspendió", dijo el prefecto Rubén Alejandro Canteros, jefe de la Prefectura de La Plata.

El intendente de Ensenada Mario Secco que participó de la búsqueda agregó: "El cuerpo no estaba en estado normal. Actúo la policía científica para reconocerlo".

El cuerpo llevaba una cadenita plateada. Un swetter fino marrón y un boxer a rayas. Tiene además una cicatriz en el abdomen. Todos los elementos habrían hecho posible identificar a Franco.

Amadeo en cambio tiene un tatuaje en un brazo. Se lo busca de manera incesante aunque ya se desvanecen las posibilidades de hallarlo con vida, dado la temperatura del agua y la ausencia de equipo térmico de los humildes pescadores.

"Es todo muy triste", dijo el intendente local. "Se sigue buscando a Amadeo. Ahora mismo estamos buscando al otro pescador", agregó. Los familiares de Soria derrumbados y agotados por los días de angustia se acercaron ayer a agradecer al alcalde local que participó personalmente de los operativos río adentro. "Gracias por lo que hiciste para encontrarlos", escuchó decir LA NACION, cuando apenas había un hijo de voz entre los familiares del pescador muerto.

Lo cierto es que a Franco lo devolvió el agua. Ahora todas las miradas de la gente de Ensenada están otra vez en el Río de La Plata, a la espera de que aparezca Amadeo Martínez.

Por: María José LucesoleFuente de la noticia (La Nacion)