Se trata de la empresa autopartista Clapp, ex PSA Peugeot, radicada en la localidad de Jeppener, en el partido de Brandsen, floreciente durante la década pasada, pero que a partir del cambio de modelo, comenzó a suspender trabajadores. Este lunes cerró y dejó a sus 40 empleados en la calle.

La autopartista Clapp, ex PSA Peugeot, no abrió las puertas para el ingreso de sus operarios y luego de algunas horas de espera les acercó un ofrecimiento de pago de indemnizaciones para encarar el cierre.

Según da cuenta el portal Infogremiales, en el pueblo de Jeppener todos sabían que la empresa atravesaba en los últimos meses una difícil situación económica, nadie esperaba el desenlace. 

Por estas horas, ante el “industricidio” consumado, el gremio de la UOM, alineada con la CGT que “acompañó” pasiva y mansamente las políticas de ajuste del gobierno de Cambiemos, solo discute el monto indemnizatorio y la forma de pago, que la firma propuso a los trabajadores: el “50% al contado y el resto en 18 cuotas”. 

Fuente de la noticia (InfoGEI)