La tensión es tan alta en Guatemala que ayer el Tribunal Supremo Electoral tuvo que descartar públicamente los temores de un posible fraude y el titular del órgano, Julio Solórzano, rechazó que terceros tengan papeletas oficiales, como sostuvieron varias versiones periodísticas y en las redes sociales en los últimos días.
Pese a que desde el gobierno nacional aseguraron que la votación avanza en todo el país sin grandes dificultades, el ministro de Interior Enrique Degenhart informó que las elecciones generales fueron suspendidas en el municipio de San Jorge, en el departamento de Zacapa, luego que toda la junta electoral municipal renunciara tras recibir amenazas de muerte.
Según explicó en una conferencia de prensa, desde ayer se produjeron "18 conflictos" en 38 municipios calificados como de alto riesgo por "manifestaciones, bloqueos, retenciones, caminatas o incidentes relacionados con los comicios.
Sin embargo, los comicios solo se suspendieron en San Jorge.
El gobierno desplegó más de 42.000 miembros de la Policía Nacional Civil en todo el territorio y, según informó el Ministerio del Interior, ya fueron detenidas más de 664 personas, 301 por delitos electorales y 363 por "otras causas relacionadas" que no fueron detalladas.
Desde que el país retornó a la democracia en 1985, ningún comicio general conjugó tantos elementos de tensión institucional como estos.
Además, de los altos niveles de inseguridad, pobreza y corrupción que azotan al país hace décadas, esta vez se suma el enfrentamiento abierto con organismos internacionales como una corte adscripta a la ONU que acusó al gobierno saliente de corrupción.
Según las últimas encuestas, la ex primera dama Sandra Torres -esposa hasta 2011 de Álvaro Colom-, de Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), es la favorita indiscutida y la gran incógnita es quién la acompañará en un balotaje que ya parece asegurado. Alejandro Giammattei, de Vamos; Roberto Arzú, de PAN-Podemos; y Brimmer Mulet, del Partido Humanista, son los que tienen mayor intención de voto, aunque nadie descarta una sorpresa de la líder indígena Thelma Cabrera, del Movimiento de Liberación de los Pueblos.
Todos estos candidatos votaron durante la mañana.
Torres pidió unos comicios "correctos y democráticos", y abogó por la "unidad nacional", mientras que Giammattei prometió que habrá “sorprendidos en estas elecciones" y Arzú se mostró optimista de que entrará a la segunda vuelta presidencial.
Los centros de votación cierran a las 18 (21 hora de Argentina).Fuente de la noticia (Telam)