La imagen de Trungelliti, en el diario L´Equipe

Sebastián Torok SEGUIR

Mientras pueda mirar a mis futuros hijos a los ojos y decirles: 'Esto es lo correcto', eso es suficiente para mí". Marco Trungelliti, el tenista argentino que el 10 de febrero pasado destapó, en LA NACION, una olla a presión vinculada a los arreglos de partidos y a las apuestas en el tenis, sin dudas dejó una marca indeleble. Su caso, a partir de un intento de soborno rechazado y denunciado a la Unidad de Integridad del Tenis (TIU) en 2015, marcó -y marca- tendencia. ¿Por qué? El periodista francés Grégoire Fleurot, de L'Equipe, uno de los diarios más prestigiosos del mundo deportivo, lo deja en claro, durante una entrevista de dos páginas publicada este martes en el medio francés ( también en la versión digital): "(Trungelliti) es uno de los pocos jugadores de su nivel que habla abiertamente sobre la plaga del amaño de partidos y las apuestas deportivas en el tenis".

Claro que aquella decisión no le salió "gratis" al tenista santiagueño: a partir de su denuncia, la TIU cruzó números de teléfono en su base de datos y vio que los tenistas Federico Coria, Nicolás Kicker y Patricio Heras habían tenido contacto y mensajes con el número de la persona que le había ofrecido el soborno a Trungelliti. Hubo juicios posteriores, distintas sanciones para los tres nombrados y muchos hostigaron a Trungelliti, señalándolo como "buchón". Este estrés y disgusto llevó al actual número 140° del mundo a contar su versión.

La entrevista a Trungelliti en L´Equipe
La entrevista a Trungelliti en L´Equipe Crédito: Captura

A pocas horas del comienzo de Roland Garros , el diario L'Equipe entrevistó a Trungelliti. El encuentro fue en el hotel de la región parisiense de Boulogne-Billancourt donde se alojó el argentino durante estos días (jugó la qualy y perdió en la primera rueda frente al local Hugo Gaston por 6-4 y 6-1). "Sentado en la cama de su habitación de hotel, (Trungelliti) nos contó, durante una hora y media, las tristes consecuencias de su acción sobre su salud y su carrera. Un acto que le valió ser rechazado por parte del circuito. Un jugador marcado, también, por la falta de apoyo de las instancias de su deporte. 'Tuve la sensación de que todos me estaban dando en la espalda', dice. Se perdió varios torneos en Uruguay, Chile y Argentina porque temía por mi seguridad", escribió el periodista Fleurot, encargado de las investigaciones sobre las organizaciones oscuras del deporte. Francia es uno de los países con más jugadores involucrados en los arreglos de partidos y apuestas. Pero, a diferencia de lo que (no) hizo la Asociación Argentina de Tenis, los dirigentes de la Federación Francesa (FFT) se hicieron cargo, reaccionaron y lanzaron un programa dirigido, principalmente, a jugadores de 14 a 18 años, para que tomen conciencia de los severos riesgos de manipular resultados.

Según publicó L'Equipe, en el artículo titulado 'Partidos de tenis falsos: Marco Trungelliti, un denunciante bien solo', "Los tribunales belgas sospechan que más de cien jugadores de diferentes países han amañado partidos en nombre de una red armenia. La organización mantuvo una gran red de 'mulas' compradas por unos pocos dólares para hacer apuestas lo suficientemente pequeñas como para escapar de la supervisión de los reguladores. En Francia, unos veinte jugadores fueron escuchados por la policía en el contexto de esta investigación, muchos de los cuales confesaron ser culpables".

La denuncia de Trungelliti llegó a la prensa francesa
La denuncia de Trungelliti llegó a la prensa francesa Fuente: LA NACION – Crédito: Hernán Zenteno

L'Equipe, que en 2018 le dio una fuerte cobertura al viaje de película que tuvo Trungelliti luego de caer en la clasificación de Roland Garros, entrar como lucky loser (perdedor afortunado) horas más tarde y regresar a París desde Barcelona manejando diez horas, apuntó: "Aparte de algunos compatriotas, como Juan Martín del Potro y Leonardo Mayer, el apoyo público es escaso. Nada en el lado de la ATP, que sin embargo muestra su voluntad de luchar contra el amaño de partidos. Sintiéndose 'muy solo' y temiendo por su seguridad en América del Sur, Trungelliti escribió varios correos electrónicos, que obtuvimos, a la TIU. Desde la decisión final en el juicio, ha estado bajo mucho estrés en todos los torneos que ha jugado. Recibió todo tipo de insultos de jugadores y entrenadores e incluso periodistas. Varias veces, le pidió a la autoridad de la TIU que aclare públicamente su papel y que lave su nombre. En vano. Luego decidió entregar su historia al diario argentino LA NACION, en febrero pasado". Y el periodista autor del artículo afirmó: "Si todo tuviera que hacerse de nuevo, Trungelliti no dudaría ni un segundo a pesar de todo lo que vivió".

Por: Sebastián TorokFuente de la noticia (La Nacion)