Fuente: LA NACION

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La dupla que conforman los artistas Luciana Acuña y Luis Biasotto es potente, no hay con qué darle. Sucede bajo el formato del grupo Krapp, que ellos fundaron hace ya varios años, como en trabajos tan personales y creativos que llevan su firma, como fue el caso de Por el dinero.

Esta vez presentan Trampa para fantasmas, una experiencia escénica que nació en la Bienal de Performances de hace dos años y que ahora tiene su versión escénica en El Galpón de Guevara (para más datos, tienen funciones los viernes).

En escena Alejandro Alonso, Francisco Dibar, Ana García, Milva Leonardi y Quillen Mut exploran los límites de lo difuso, del pasar inadvertido, el arte del camuflaje, la forma de vigilar al enemigo (o esconderse de él) en medio de un mapa de operaciones en el cual las estrategias bélicas y el arte de vanguardia tienden puentes insospechados.

Todo sucede en medio de un clima tan onírico como lúdico, con escenas tan vibrantes como absurdas y un final que va acumulando capa tras capas.

Por: Alejandro CruzFuente de la noticia (La Nacion)