El Ejército de Sudán anunció que no extraditará al ex presidente Omar al Bashir y que lo juzgará en el país, al tiempo que defendió su derrocamiento y llamó al diálogo, luego de que miles de sudaneses salieron a las calles a rechazar la toma del poder por los militares.
Sin embargo, el Ejército advirtió que no tolerará incumplimientos de las normas de seguridad, luego de que los manifestantes desafiaran un toque de queda nocturno para mantener una sentada de protesta en exigencia de un inmediato gobierno interino civil.
Al Bashir es requerido por la Corte Penal Internacional (CPI), que lo acusa de genocidio y crímenes de guerra por su brutal campaña militar contra separatistas en la región occidental de Darfur.
Hasta 300.000 personas han muerto y 2,7 millones tuvieron que dejar sus hogares en Darfur por ataques del Ejército y de milicias respaldadas por el gobierno. Entregar a Al Bashir a la CPI de La Haya "sería una fea marca para Sudán", dijo Zein Abedeen.
Fuente de la noticia (Telam)