Leonardo Sequeira festeja su gol, el segundo del Pirata que pudo darse un gusto después de descender a la B Nacional. Fuente: LA NACION – Crédito: Diego Lima

CÓRDOBA.- Belgrano les regaló una victoria ante Lanús a las 22 mil personas que acudieron al estadio de Barrio Alberdi. Los goles del paraguayo Juan Patiño, Leonardo Sequeira y Federico Lértora sirvieron para ponerse adelante en el marcador, que fue emparejado con las conquistas de Marcelino Moreno y Facundo Quignón. De todas maneras, las reglas de la Superliga obligan a los cordobeses a ganar o empatar el partido de vuelta en la cancha del conjunto granate. Una derrota por cualquier resultado el sábado próximo los deja afuera del torneo.

Después de descender a la B Nacional en la última fecha de la Superliga, la comisión directiva de Belgrano tomó decisiones drásticas. Ya no está Diego Osella en el banco de suplentes ni Juan Carlos Olave en los escritorios como gerente deportivo. El encargado de armar la alineación fue Julio Constantín. Y el Pirata jugó sin presiones. Como si la certeza de tener que jugar a partir de agosto en la segunda categoría le hubiese descomprimido el ánimo.

El "Volveremos, volveremos" que entonaron sus hinchas configuró el momento emotivo del partido. Todavía no se sabe cuántos de los futbolistas que hoy vistieron la camiseta celeste se quedarán para encarar el regreso a la Superliga. "Lo de la gente ya no sorprende. Yo vivo en un barrio de Córdoba y es reconfortante lo de la gente. El aliento, los aplausos, quiere decir que la gente se ve reflejado en lo que uno hace. Es el mejor reconocimiento. En mi caso es muy importante y lo valoro. El hincha de Belgrano es sufrido, este club vivió cosas lindas y feas y siempre han estado", dijo César Rigamonti luego del partido. El arquero ha sido uno de los puntos altos de una temporada aciaga para el equipo cordobés.

Fuente de la noticia (La Nacion)