Sergio Denis, sufrió un grave accidente cuando se cayó del escenario en el teatro Mercedes Sosa de Tucumán Fuente: Archivo

Gabriel Plaza SEGUIR Comentar (0) Me gusta Me gusta Compartir E-mail Twitter Facebook WhatsApp Obtener link Guardar 12 de marzo de 2019 • 14:40

En 1993, Juan Carlos Baglietto sufrió una grave caída durante un show ofrecido en la Plaza Independencia, durante el Setiembre Musical. El escenario estaba mal señalizado y no contaba con escaleras. Un reflector encandiló su rostro, provocando que tropezara y cayera al vacío, golpeando su mandíbula contra una madera. Baglietto fue trasladado al Sanatorio 9 de Julio, en donde le tomaron radiografías y le hicieron puntos de sutura. El artista tuvo que ser sometido a una cirugía y estuvo impedido de cantar durante cinco meses. Su recuperación fue positiva y no dejó secuelas.

En el caso de Sergio Denis la situación fue más grave. Su caída en la fosa, que antiguamente utilizaba la orquesta y que no estaba tapada, fue no sólo producto de un accidente sino de una falla grave de seguridad en la señalización de la pasarela que conectaba el escenario con la platea. "En general esas situaciones son responsabilidad del jefe técnico de escenario que es quien debería advertirle al artista las dimensiones del escenario y colocar las cintas flúo que demarcan el límite para que se mueva el artista", dice un productor, que trabaja en distintas puestas de la Ciudad de Buenos Aires.

Es habitual que los técnicos y bateristas sufran más caídas en la línea del fondo del escenario. Pero si el protocolo de seguridad es aplicado los riesgos son mínimos. Lo que revela el accidente de Sergio Denis , en realidad, es el contexto de precariedad en el que trabajan los artistas en gira.

La irregularidad constante -no hay una normativa que abarque a todo el país- y la falta de control y profesionalismo -con organizaciones que no se dedican habitualmente a realizar conciertos masivos- puede atentar contra la seguridad de los artistas y del público. En muchas ocasiones no están dadas las condiciones para que un artista se presente, pero se sigue adelante porque, como suele decirse, el show debe continuar.

Ana Poluyán, presidenta de ACMMA (Asociación Civil Managers Musicales Argentinos) aporta un elemento más a esta hipótesis de riesgo. "Ponemos el cuerpo todos los fines de semana. El primer riesgo para un artista es salir a la ruta en un micro de gira, porque no están habilitados y no hay un control al respecto".

Reunion con representantes del Ministerio de Transporte de la Nación, CNRT, AADET y Titulares de micros de gira a fin de seguir avanzando en una regulación que nos permita viajar seguros y sin imprevistos en ruta. pic.twitter.com/qGIizvtRlk&- Managers Argentinos (@managersarg) 18 de febrero de 2019

Desde que el artista sale de gira por las rutas argentinas está expuesto a situaciones de riesgo, aunque todas esas variables se minimizan cuando la prevención es tomada con seriedad y profesionalismo. Sin embargo, el sector de la música revela distintos niveles de improvisación y desigualdad técnica a la hora de organizar un concierto, donde es más fácil que "el diablo" meta la cola.

Por: Gabriel Plaza