La obesidad se ha convertido en una epidemia en el siglo XXI y España no es una excepción. La dieta mediterránea, de la que tanto alardeamos, la tenemos bastante aparcada y nuestra alimentación es cada vez más deficitaria. No nos alimentamos correctamente y, lo que es peor, estamos engordando a pasos agigantados; con lo cual nuestra salud se ha agravado severamente.

De hecho, según datos recientes de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), casi 4 de cada 10 españoles tiene sobrepeso, y 2 de cada 10 obesidad. Por otro lado, el futuro no es nada halagüeño para los españoles. En otro reciente trabajo publicado por esta sociedad científica se prevé que para 2030 unos 27 millones de adultos españoles presentarán obesidad y sobrepeso; concretamente, el 80 % de los hombres y el 55 % de las mujeres.

Casi 4 de cada 10 españoles tiene sobrepeso, y 2 de cada 10 obesidad

Para estimar la cantidad de grasa corporal que tiene una persona se emplea el Índice de Masa Corporal o IMC (peso(kg)/talla(m2)). Este índice considera que hay sobrepeso cuando el IMC se sitúa entre 25 y 30, mientras que a partir de 30 es obesidad. Según advierte la SEEDO, es importante combatir la obesidad porque es la desencadenante de numerosas enfermedades, como por ejemplo la hipertensión arterial (HTA), que es un 25-40% más frecuente en el obeso que en la población general. A su vez, indica que es responsable del 44% de la carga de diabetes mellitus tipo 2 (DM2), donde la prevalencia de obesidad es del doble que en la población general.

La obesidad es causa prevenible de cáncer de colon y recto, de mama en mujeres posmenopáusicas, de endometrio, de riñón, de esófago y de páncreas, indica. Es el principal factor de riesgo para el síndrome de apnea-hipoapnea del sueño, e incrementa un 25% la posibilidad de sufrir trastornos del estado de ánimo y de ansiedad. “No existe ninguna obesidad saludable. Cada 5 kg/m2 de incremento en el IMC aumenta significativamente la mortalidad para la DM2, para la enfermedad renal crónica, para la cardiopatía isquémica, para los accidentes cerebrovasculares, la enfermedad respiratoria y el cáncer”, según afirma la Sociedad Española de Obesidad.

Nueva técnica

Ante este escenario, la comunidad científica trabaja en nuevas técnicas y procedimientos para reducir las cifras de obesidad y de sobrepeso. España ha sido seleccionada a nivel internacional para llevar a cabo un nuevo estudio piloto en este sentido. En concreto, el equipo médico especializado en endoscopia bariátrica del Centro Médico Teknon de Barcelona está probando desde el pasado septiembre una nueva técnica endoscópica para el tratamiento de la obesidad, conocida con el nombre de ‘sleeve’ con plicatura gástrica (GESP), que servirá además para lograr la acreditación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés).

La experiencia acumulada por la unidad, con varios estudios previos y pioneros a nivel mundial, la acredita como una de las principales unidades en el tratamiento y el estudio de la obesidad con técnicas endoscópicas. De hecho, los primeros datos de este nuevo procedimiento apuntan a unos resultados óptimos. Los primeros 17 casos realizados presentan una pérdida media de peso de 11,17 kg a los 2 meses, que corresponden a un 34,26% del exceso de peso que presentan. No se han producido efectos adversos significativos y todos los pacientes fueron dados de alta a las 24 horas.

Será en breve una nueva opción altamente efectiva, de bajo riesgo, y mínimamente invasiva”

Doctor Román Turró

”Los resultados obtenidos apuntan a que el GESP será en breve una nueva opción altamente efectiva, de bajo riesgo, y mínimamente invasiva, que permitirá abordar casos de obesidad, obesidad grave y obesidad mórbida”, destaca el doctor Román Turró, coordinador de la Unidad de Endoscopia Bariátrica de la Unidad de Endoscopia y Pruebas Funcionales Digestivas del Centro Médico Teknon, e investigador principal del proyecto.

Actualmente, ya se han realizado 39 operaciones con éxito. Todos los pacientes fueron dados de alta a las 24 horas de la intervención. “Las ventajas principales que presenta la plicatura endoscópica frente a las otras técnicas que se emplean hoy en día para el tratamiento de la obesidad es que se consigue con ella una mayor durabilidad y seguridad, así como la posibilidad de volver a practicar la intervención en el futuro”, explica.

El 'sleeve' es una nueva técnica endoscópica para el tratamiento de la obesidad
El 'sleeve' es una nueva técnica endoscópica para el tratamiento de la obesidad (Quirón Salud)

En concreto, esta nueva técnica permite llevar a cabo una intervención similar al ‘sleeve’ gástrico (manga gástrica) mediante endoscopia. Con este abordaje mínimamente invasivo de GESP se consigue mejorar la recuperación del paciente, así como reducir las complicaciones que pueden surgir durante la operación.

”Se ha decidido realizar el estudio con pacientes entre 35 y 40 IMC porque los resultados se van a usar en la acreditación de la FDA y son los requisitos que demanda la agencia americana. Además, aquellos pacientes con un IMC mayor, a priori, son candidatos a cirugía bariátrica”, añade Turró, que ha trabajado estrechamente con el doctor Barham Abu Dayeh de la Mayo Clinic (EE.UU.), como coinvestigador.

Así, el estudio realizado se ha basado en analizar los resultados de la aplicación de la plicatura gástrica transmural para la realización del ‘sleeve’ endoscópico, con un cambio en la dirección de las suturas que produce un mayor acortamiento y tubulización del estómago.

La nueva técnica permite llevar a cabo una intervención similar al 'sleeve' gástrico (manga gástrica) mediante endoscopia
La nueva técnica permite llevar a cabo una intervención similar al 'sleeve' gástrico (manga gástrica) mediante endoscopia (Quirón salud)

Además de valorar los niveles de seguridad, el estudio tiene por objetivos estudiar la pérdida de peso del nuevo procedimiento, el aumento de la saciedad y la ralentización del vaciamiento gástrico, así como analizar una mayor especificidad en la selección de los pacientes, de forma que permita hacer tratamientos mucho más personalizados en función de las características de estos. Este proyecto servirá también como piloto para el registro de la nueva técnica en la FDA.

Para el estudio se seleccionó inicialmente un total de 17 personas con un IMC de entre 31,9 – 38,8, que posteriormente se amplió hasta 39 pacientes. Una vez intervenidos los pacientes se siguen durante 12 meses para registrar los valores en cuanto a seguridad, cambios en el peso corporal, y mediciones relacionadas con los niveles de saciedad, y de ralentización del vaciamiento gástrico.

Fuente de la noticia (La Vanguardia)