El ejemplo Solari y la Superliga: otros casos detrás del mundo de los DT interinos

Fuente: AFP

Biaggio, el mejor caso de los interinos

DE LA CASA. "Me hincha las pelotas que no me valoren", se desahogaba, seis meses atrás. "Ahora voy por la calle y pareciera que fuera Guardiola, todos los hinchas hablan bien de mí", contó, hace un par de días. Más allá del caso Santiago Solari en Real Madrid, en nuestro fútbol hay un mar de ejemplos de hombres de la casa que suben a primera frente a un conflicto y, con el paso del tiempo, permanecen, por buenos resultados o falta de alternativas superadoras. El mejor ejemplo, en tiempos recientes, es el de Claudio Biaggio en San Lorenzo. Asumió como interino en septiembre de 2017, consiguió buenos resultados, potenció a juveniles, aceptó un plantel sin figuras rutilantes, pero no sedujo con el juego. De interino pasó a oficial, logró la clasificación a la Libertadores y renunció en octubre pasado. Logró el 54,26% de efectividad.

Esta es una dirigencia que tiene la dicha de no despedir a los técnicos. Uno siempre quiere el respaldo de los dirigentes y en San Lorenzo lo tuve. Al técnico actual hay que seguir apoyándolo

El Chino Benítez de Boca, un título y un bochorno

OTROS TIEMPOS. En 2004, luego del alejamiento de Miguel Brindisi, Jorge José Benítez asumió de modo pasajero. Pero los resultados positivos se extendieron, al punto de alcanzar la Copa Sudamericana de ese año. Más adelante, quedó al borde del adiós por un escupitajo que lanzó sobre el rostro de Adolfo Bautista, en un partido de Copa Libertadores frente a Chivas de Guadalajara. Fue despedido, sin apoyo del plantel ni de los dirigentes.ß

El Chino Benítez de Estudiantes, un símbolo

UN SOLDADO. Es un representante de la exitosa época no tan lejana de Estudiantes, con dos títulos locales (2006 y 2010) y la Libertadores de 2009. De buena relación con Sebastián Verón -y con todos los jugadores que brillaron en esa etapa-, trabajó en las inferiores y tomó el mando del equipo de primera durante dos tramos. Al final, el cargo le pertenece, pero el León se derrumba, con cuatro derrotas en cinco partidos disputados durante 2019. ß

Apuzzo y Oldrá, los que nunca se van

SUBEN Y BAJAN. Néstor Apuzzo, en Huracán, y Daniel Oldrá (foto), en Godoy Cruz, resultan un sello distintivo en el fútbol argentino. Su mundo son las inferiores; cada vez que se genera una crisis, asumen el cargo y, con el tiempo, vuelven al punto de partida. Tienen claro cuál es su función, no se desvían en otros proyectos ambiciosos. Apuzzo logró dos títulos (Copa Argentina y Supercopa) y un ascenso a primera.ß

Uno por uno, los que dirigen en el torneo

LA SUPERLIGA. ¿Y ahora? ¿Qué ocurrió en las últimos meses, semanas, días? Sellada la vuelta de Gabriel Milito a Estudiantes, le deja su lugar Pablo Quatrocchi, el DT que dirigió dos partidos, el último, el triunfo en el clásico platense. En la otra vereda, Hernán Darío Ortiz empezó como interino en 2011, se fue y volvió a Gimnasia y, ahora, fue confirmado. En Newell's, con Héctor Bidoglio, ocurrió algo que suele suceder en este ámbito: dirigió como interino contra Patronato y San Martín de Tucumán el año pasado (1-0 y 3-0) y, al no conseguir un DT, lo ratificaron. Paulo Ferrari, en Central, fue confirmado. El último caso es Marcelo Goux, el técnico provisorio solo en el 1-1 de Colón con Racing. Pablo Lavallén ya es el nuevo entrenador.

Fuente de la noticia (La Nacion)