Cómo le fue a Messi contra Manchester United, el rival de Barcelona en la Champions

El inolvidable gol de Messi ante el holandés Edwin van der Sar en la final de la Champions League de 2009 Fuente: Reuters

Lionel Messi se trazó una obsesión tras el cierre de la temporada anterior: reconquistar la Champions League, que en las últimas tres realizaciones se vistió de blanco gracias a la magnífica campaña del Real Madrid de Zinedine Zidane. Con el objetivo de volver a reinar en Europa, el conjunto blaugrana eliminó en octavos de final al Lyon con una fantástica actuación del argentino que marcó dos goles y repartió dos asistencias.

El sorteo del viernes decidió que Messi y su Barcelona enfrentarán a un viejo conocido en los cuartos de final: su rival será el Manchester United, que sorprendió al poderoso PSG con un inesperado 3-1 en París para ganarse su ticket entre los ocho mejores de Europa. Después de una temporada convulsionada, en la que José Mourinho se despidió abruptamente del club, los Diablos Rojos recuperaron su mejor forma con Ole Gunnar Solskjær en el banco de suplentes, ganaron terreno en la Premier League y se transformaron en una amenaza en Europa.

Manchester United vuelve a escena en el máximo certamen continental después de años de resignación tras la partida de Sir Alex Ferguson. El Barcelona enfrentará a un rival que se cruzó en múltiples oportunidades en su camino desde la irrupción de Messi como el mejor jugador del mundo.

El primer cruce: semifinales Champions League 2007/2008

Eran dos equipos intrínsecamente diferentes. Eran los últimos días de Frank Rijkaard al frente de un Barcelona que empezaba a disfrutar de las primeras genialidades de Lionel Messi. Todavía no había desembarcado Pep Guardiola en el Camp Nou y un Barça en transición había alcanzado las semifinales tras eliminar al Celtic de Escocia y al Schalke 04 alemán.

Manchester United vivía una nueva etapa de gloriosa después de consagrarse campeón inglés en 2006-2007, título que repetiría en los siguientes dos años. Los ingleses disfrutaban de su último gran equipo, con el holandés Edwin Van der Sar en el arco, Rio Ferdinand en la saga central, Paul Scholes en el mediocampo y un tridente ofensivo que conformaban Carlos Tevez, Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney.

En la ida, celebrada en el Camp Nou, la historia había empezado torcida para el Barcelona: Gabriel Milito, aún zaguero de Barcelona, tapó con sus manos un cabezazo de Cristiano Ronaldo a los 3 minutos de partido que el propio CR7 estrellaría en el palo derecho. Messi fue titular en aquel partido, pero salió a los 62 minutos reemplazado por Bojan Krkic.

Cristiano, indomable, representó una amenaza constante al arco de Víctor Valdés pero el combinado local sobrevivió y rescató un empate sin goles a la espera de la vuelta en Old Trafford.

Sin embargo, no hubo triunfo en Inglaterra: sin Rooney, Paul Scholes capturó un mal despeje de Zambrotta y desde media distancia lanzó un misil con su derecha que ingresó por el ángulo superior derecho de Valdés. Eliminado Barcelona, la etapa de Rijkaard llegó a su fin. Manchester United disputó la final frente al Chelsea y, tras el 1-1 en tiempo regular, se quedó con la Orejona en los penales.

La revancha: final Champions League 2008-2009

Afuera Rijkaard, Pep Guardiola asumió la conducción técnica del Barcelona y construyó a uno de los mejores equipos de la historia. El vals de Pep se paseaba por los campos de España y pretendía replicar su producción a nivel continental, objetivo que logró en sus triunfos categóricos sobre Olympique de Lyon en octavos de final y frente al Bayern Munich en cuartos. En semifinales le tocó sufrir tras empatar 0-0 como local frente al Chelsea: en Stamford Bridge escribió una de sus páginas más épicas cuando Andrés Iniesta empató el partido, silenció a los Blues y consumó la clasificación a la final a los 93 minutos.

Manchester United, reinante campeón, había eliminado al Inter de Milán, al Porto y al Arsenal en busca de su segundo cetro consecutivo con una formación similar a la que se había consagrado un año antes. Pero en el Estadio Olímpico de Roma la historia fue bien diferente: Barcelona se impuso por 2-0 y levantó una nueva Champions, la primera del ciclo Guardiola.

Samuel Eto'o inauguró el marcador con un gran unipersonal en el que dejó ridiculizado a Nemanja Vidic, antes de vencer a Van der Sar con un derechazo sutil al primer palo a los 10 minutos. Barcelona sostuvo la ventaja durante una hora hasta que apareció Messi para sentenciar el encuentro a los 70' con un cabezazo cruzado tras un centro perfecto de Xavi que hizo estéril el esfuerzo del holandés. Revancha y título para Barcelona.

La segunda: final Champions League 2010-2011

El último cruce europeo entre ambos fue también en una final, dos años después de aquella primera que Barcelona definió con los goles de Eto'o y Messi. El club catalán ya era uno de los mejores equipos de la historia y Messi, el indiscutiblemente el mejor jugador del mundo. La Pulga iba de show en show: marcó por duplicado frente al Arsenal en los octavos de final, lideró a su equipo en los cuartos frente a Shakhtar Donetsk y en semifinales sepultó al Real Madrid con dos goles en la ida en el Santiago Bernabéu.

En Manchester United ya no estaban Cristiano Ronaldo (en el Real Madrid) ni Carlos Tevez, pero Ferguson se las ingeniaba para seguir compitiendo y llegó a una nueva final tras borrar al Olympique de Marsella en octavos, al Chelsea en cuartos y al Schalke 04 en semifinales.

Con Messi de nueve, el Barcelona se impuso por 3-1 con goles de Pedro, Messi y Villa. El argentino fue declarado como el mejor jugador del partido y además se consagró como el máximo goleador de aquel certamen con 12 goles. La conquista del rosarino, a los 54 minutos, resultó decisiva después de que Rooney igualara el marcador a los 34 del primer tiempo: con un potente zurdazo venció la resistencia de Van der Sar.

Fuente de la noticia (La Nacion)