Crédito: Shutterstock

Rusia está planeando desconectarse brevemente de internet como parte de sus preparaciones para enfrentar una posible guerra cibernética. Dicho ejercicio está previsto a realizarse antes del 1 de abril, aunque todavía no se ha establecido una fecha exacta.

La prueba hará que toda la información intercambiada por ciudadanos y organizaciones rusas a través de redes informáticas se quede dentro del país y no sea "enrutada" internacionalmente.

La OTAN y sus aliados han acusado a Moscú de instigar regularmente ataques cibernéticos y otras interferencias, por lo que han amenazado a Rusia con sanciones que podrían limitar el acceso ruso a la red de redes.

Y un proyecto de ley ordenando los cambios tecnológicos necesarios para poder operar independientemente de la red internacional ya fue presentado al parlamento ruso el año pasado.

El proyecto, denominado Programa Nacional de Economía Digital, requiere que los proveedores de servicios de internet del país se aseguren de poder seguir operando en el caso de que los poderes extranjeros traten de aislarlo.

Moscú, como el resto del territorio ruso, quedará fuera de Internet por un breve tiempo mientras Rusia prueba sus redes nacionales
Moscú, como el resto del territorio ruso, quedará fuera de Internet por un breve tiempo mientras Rusia prueba sus redes nacionales Crédito: Shutterstcok

Interrupción importante

Las medidas descritas en la ley incluyen la construcción por parte de Rusia de su propia versión del sistema de direcciones de la red, conocido como DNS, para que pueda funcionar si se cortan los enlaces a los servidores ubicados internacionalmente.

Actualmente, 12 organizaciones supervisan los servidores raíz para DNS y ninguna de ellas está en Rusia. Sin embargo, muchas copias del principal "libro de direcciones" de la red ya existen en Rusia, lo que sugiere que sus sistemas de red podrían seguir funcionando incluso si se tomara una acción punitiva para cortarla.

Se espera que la prueba también haga que los proveedores de servicios de internet demuestren que pueden dirigir los datos a los puntos de enrutamiento controlados por el gobierno.

Estos filtrarán el tráfico para que la información compartida por rusos llegue a su destino al tiempo que descarta aquella destinada a computadoras en el extranjero. Y el gobierno ruso quiere que eventualmente todo el tráfico pase por estos puntos de enrutamiento.

Se cree que esto es parte de un esfuerzo para establecer un sistema de censura en línea similar al que ya existe en China, que trata de eliminar el tráfico prohibido por el gobierno.

Por lo pronto, el gobierno ruso está financiando los esfuerzos de los servicios de proveedores de internet para hacer los cambios en la infraestructura necesarios para que el esfuerzo de redirección se pueda probar adecuadamente.

Y varias organizaciones de noticias rusas han informado que los proveedores de servicios de internet del país apoyan los objetivos del proyecto de ley pero no se ponen de acuerdo en como conseguirlos.

Fuente de la noticia