Se preparan los obispos para un año con más exposición

El padre Pepe, y los arzobispos Lozano y Poli, con jóvenes en la villa 31 Fuente: Archivo – Crédito: Santiago Filipuzzi

Divididos en tres grupos, entre abril y mayo harán una visita a Francisco, en el Vaticano; expectativa por el diagnóstico que le llevarán sobre el país

Además de reactivar el debate sobre la responsabilidad penal juvenil, la iniciativa de la ministra Patricia Bullrich vuelve a poner sobre el tapete la relación del gobierno de Mauricio Macri con la Iglesia . No solo lo hace en el comienzo de un año electoral, sino en un semestre en el que los obispos redoblarán su actividad y protagonismo.

Entre abril y mayo, todos los obispos argentinos visitarán al papa Francisco, divididos en tres grupos por regiones pastorales. Le llevarán el diagnóstico y los proyectos pastorales de cada diócesis, lo que incluirá un panorama sobre la realidad social de las provincias.

Se trata de la tradicional visita ad limina, que los obispos de cada país realizan en conjunto al Vaticano cada cinco años, pero que en el caso de la Argentina no se hace desde 2009, cuando gobernaba en el país Cristina Kirchner .

La última visita de los obispos argentinos a Roma fue encabezada en mayo de hace una década por el cardenal Jorge Bergoglio, cuando le planteó a Benedicto XVI el escenario de un país dominado por "una profunda crisis de valores de la cultura, en la que toman fuerza otros graves problemas: el escándalo de la pobreza y la exclusión social, la crisis del matrimonio y la familia".

Son temas que, en un contexto político diferente, conservan singular actualidad, frente al crecimiento de la pobreza y la posibilidad de que surjan nuevos intentos de sectores políticos y sociales por reactivar proyectos que incomodan a la Iglesia, como el aborto y otras iniciativas emparentadas con la ideología de género.

Con el propósito de preparar esa visita, los obispos adelantarán para marzo -entre el lunes 11 y el jueves 14- la asamblea plenaria en la que habitualmente rastrillan el mapa político y social del momento. Dicha reunión se celebra tradicionalmente en mayo, pero el Episcopado reacomodó el calendario con motivo de la visita de los obispos a Francisco.

En los albores de la campaña electoral, el Gobierno se encontrará, así, con dos momentos de alta exposición por parte de la Iglesia, que por sus mensajes de fuerte proyección política y social podrían marcar alguna influencia en la opinión pública o en el ámbito político.

Para el 27 de abril, incluso, está prevista la beatificación de Enrique Angelelli, un obispo identificado con los pobres y proclamado mártir por Francisco. La reivindicación de su figura, junto con las de sus tres compañeros mártires -los padres Carlos Murias y Gabriel Longueville, y el laico Wenceslao Pedernera-, reunirá a varios obispos en La Rioja, junto a un enviado del Papa.

A lo largo del año, el calendario podría hacer volver a cruzar a la Iglesia con el tiempo electoral. Probablemente coincidan en junio el cierre de las listas de candidatos con el encuentro que Pastoral Social realizará en Mar del Plata. Un foro en el que las organizaciones políticas y sindicales tienen participación asegurada, con la coordinación del obispo Jorge Lugones, quien el año pasado le hizo pasar un momento amargo a la gobernadora María Eugenia Vidal .

Como si los calendarios fueran fijados por las mismas manos, la siguiente reunión de la comisión permanente del Episcopado será a partir del 13 agosto, dos días después de la realización de las PASO donde se definirán las candidaturas presidenciales .

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