Trump echa al secretario de Justicia

El presidente estadounidense anunció la salida del fiscal general, Jeff Sessions, con quien estaba molesto por la investigación del Rusiagate, y nombró en su lugar a Matthew Whitaker, quien era el segundo de Sessions en el Departamento de Justicia.

El presidente Donald Trump echó este miércoles al fiscal general, Jeff Sessions, y puso fin a una larga disputa que comenzó con la decisión de su funcionario de recusarse en la investigación que dirige el FBI sobre un presunto complot entre el gobierno de Rusia y la campaña del magnate republicano para ganar las elecciones de 2016.
La destitución de Sessions, uno de los primeros dirigentes que se sumaron a la campaña presidencial de Trump, se concretó tras más de un año de ataques personales al fiscal general por dar vía libre a la investigación del llamado Rusiagate, que ya consiguió condenas y procesamientos de personas cercanas al presidente.
"Estamos encantados de anunciar que Matthew Whitaker, jefe de gabinete del fiscal general Jeff Sessions en el Departamento de Justicia, se convertirá en el fiscal general en funciones de Estados Unidos", anunció Trump en un tuit.

We are pleased to announce that Matthew G. Whitaker, Chief of Staff to Attorney General Jeff Sessions at the Department of Justice, will become our new Acting Attorney General of the United States. He will serve our Country well….

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) November 7, 2018

"¡Agradecemos al fiscal general Jeff Sessions su servicio y le deseamos el bien! Un sustituto permanente será nominado en una fecha posterior", agregó.

….We thank Attorney General Jeff Sessions for his service, and wish him well! A permanent replacement will be nominated at a later date.

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) November 7, 2018

Además, la salida de Sessions se oficializó un día después de las elecciones de medio mandato, en las que el gobierno perdió el control de la cámara baja del Congreso, el pleno desde donde se inician los procesos de juicio político.
"A pedido suyo, le envío mi renuncia", escribió Sessions en una carta formal y diplomática difundida este miércoles, que no contiene ninguna crítica al mandatario, según reprodujo la agencia de noticias EFE.
Poco después de que se conociera la carta, Trump informó en Twitter que Matthew Whitaker, el jefe de personal de Sessions y conocido crítico de la investigación del FBI contra Trump y su entorno, ocupará el cargo de fiscal general interino hasta que se nombre a un reemplazo definitivo, que debe ser ratificado por el Senado, una cámara en la que a partir de enero próximo el oficialismo tendrá una cómoda mayoría.
Sessions fue senador por el estado de Alabama desde 1997 hasta que asumió como fiscal general del gobierno de Trump, a principio de 2017 y rodeado de rumores de contactos secretos con funcionarios rusos durante la campaña.
Poco después de asumir, estos contactos fueron revelados y confirmados por la prensa y Sessions decidió recursarse de la investigación del FBI. El control quedó a cargo de su número dos y, eventualmente, por la presión pública, Trump aceptó a nombrar a un fiscal especial, el ex director del FBI ya jubilado, Robert Mueller.
La investigación avanzó y Mueller citó, proceso y hasta consiguió algunas condenas de ex asesores y hombres de confianza de Trump. A lo largo de todo el proceso, el mandatario nunca dejó de criticar públicamente a Sessions por no controlar al fiscal especial y al FBI.
Hace sólo unos meses, el mandatario volvió a cuestionar a su fiscal general: "Jeff Sessions se apartó, algo que no debería haber hecho o que me debería haber dicho. Aceptó el trabajo y luego dijo: 'Voy a apartarme (de la investigación sobre Rusia)'. ¿Qué tipo de hombre es ese?".
En medio de este clima de tensión por el avance de la investigación del FBI, la salida de Sessions y el nombramiento temporario de Whitaker avivó los temores entre los demócratas de que Trump intente cerrar la investigación de Mueller.
En el pasado, Whitaker propuso públicamente desfinanciar a la oficina de Mueller y advirtió que el fiscal especial estaba "yendo demasiado lejos" y que era posible que la investigación desembocara en una "caza de brujas", según un artículo que escribió para la cadena de noticias CNN.
Con estos antecedentes, el liderazgo demócrata en el Congreso no dudó en encender las alarmas.
"Es imposible no entender el despido de Jeff Sessions como otro intento explícito de Donald Trump para debilitar y terminar con la investigación del consejero especial Mueller", advirtió la futura líder de la mayoría en la cámara baja, Nancy Pelosi; mientras que su colega en el Senado, Chuck Schumer, exigió que Whitaker se "recuse en su función de fiscalizador (de la investigación del FBI) durante su tiempo como fiscal general en funciones".
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