Toshiro Muto, el CEO de Tokio 2020: "Buenos Aires nos enseñó mucho para nuestros Juegos"

Fuente: LA NACION – Crédito: Aníbal Greco

Breaking news: un japonés pasó por la Argentina y dijo que aprendió cosas de nuestro país a nivel de organización que pretende aplicar en el propio.

Creer o reventar, los Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados el mes pasado influirán en los de Tokio 2020 , de magnitud incomparablemente mayor a la de los porteños. Lo dijo Toshiro Muto, CEO de la cita olímpica japonesa, durante una entrevista con la nacion. "Hemos estudiado con mucho detalle lo que pasó en Buenos Aires, estos Juegos fueron un éxito". Lo dice Muto, un hombre proveniente del mundo de los negocios que tres años atrás lidió con éxito con un escándalo muy poco japonés: el diseñador Kenjiro Sano había admitido que copió de Internet y de otros trabajos los logos utilizados para los Juegos.

-Pasó muchos días en Buenos Aires, ¿qué conclusiones sacó?

-La ciudad es realmente mucho mejor de lo que esperaba. Me habían hablado mucho de que teníamos que ser cuidadosos al caminar, que debíamos ser precavidos por los robos. Y todo fue mucho mejor de lo que me habían dicho. En cuanto a las instalaciones de los Juegos, fueron realmente buenas.

-¿Qué puede aprender Tokio 2020, si algo hubiera, de Buenos Aires 2018?

-Mi impresión del Parque Urbano en Puerto Madero fue que era una instalación muy abierta, con mucho aire y muy simple, sin extravagancias. Está claro que en Buenos Aires lograron cortar gastos innecesarios.

Cuando Muto habla de "gastos innecesarios" no lo dice porque sí. La reciente asamblea general del Comité Olímpico Internacional (COI) dedicó horas a pedir resultados y cifras concretas a varias ciudades: a Tokio por 2020, a Lausana por los Juegos juveniles de invierno del mismo año, y a Pekín por los de invierno 2022. París 2024 y Los Angeles 2028 son casos diferentes, porque nacieron ya marcados por la doctrina de la "Agenda 2020", que busca que todo sea más sencillo, más barato y con menos pompa. Tokio respondió a la japonesa, impresionando con su trabajo, porque presentó un ahorro de 4.500 millones de dólares. Hay, en cambio, otro asunto que preocupa y que todavía no tiene definición: el gobierno japonés rechaza la posibilidad de atrasar los relojes entre una y dos horas en el verano (boreal) de 2020 para proteger a competidores y visitantes del tremendo calor húmedo propio de la ciudad, que este año le costó la vida a 120 personas. La propuesta nació en el comité organizador que dirige Muto, que le pone límites más que razonables a la comparación con Buenos Aires: "Los Juegos de Tokio tendrán más sedes y, sobre todo, sedes mucho más grandes".

-¿Qué será diferente en Tokio en comparación con otros Juegos?

-La ciudad de Tokio va a ser sede de los Juegos por segunda vez, 56 años después de Tokio 64. Que lográramos hacer semejante proyecto solo 19 años después del final de la Guerra convirtió a esos Juegos en el símbolo del regreso de Japón al gran escenario internacional. Los de 2020 van a ser algo totalmente diferente: jóvenes, urbanos y enfocados en la igualdad de género.

-La expectativa es que sean los Juegos más tecnológicos de la historia.

-Vamos a utilizar tecnologías nunca antes vistas en el mundo, pero la tecnología en sí misma no es nuestro objetivo. Avanzar en la innovación es una política del gobierno, lo que nosotros queremos es que los Juegos sean algo más allá del deporte, que dejen una llama ardiendo en el recuerdo de quiénes nos visiten.

-Tecnológicos, ordenados, trabajadores, metódicos, inflexibles, tímidos… ¿Hay prejuicios cuando se habla de los japoneses?

-La gente tiene impresiones nuestras que pueden estar distorsionadas, pero no podemos evitar. Los Juegos pueden expandir el horizonte de conocimiento y reconocimiento de nuestra cultura. Y claro que los japoneses también tienen visiones estereotipadas de cómo son los chinos, los estadounidenses, los europeos o los argentinos, pero en estos Juegos podremos ver que hay gente muy diferente a nosotros, las nuevas generaciones probablemente logren una sociedad mejor gracias a ese intercambio, una sociedad en la que se respete la diversidad.

-Siete años y medio después del accidente nuclear persiste la preocupación por los efectos de Fukushima. ¿Hay razones para preocuparse?

-La situación en Fukushima está muy bien controlada por el gobierno nacional. Nuestra función es trasmitir esa información que recibimos del gobierno. Hay gente que considera que Tokio fue impactada muy fuertemente por el terremoto, pero es una impresión errónea, casi no hubo daños. Parte de la visión de Tokio 2020 es ayudar a las zonas afectadas por ese terremoto.

-¿Qué aplicará en Tokio de lo visto en los Juegos de la juventud de Buenos Aires?

-Los Juegos de Buenos Aires fueron un gran éxito. Creo que es la primera vez que los Juegos se enfocan tanto en el deporte urbano, y los de Tokio 2020 serán los primeros en introducir deportes urbanos de forma masiva. A menos de dos años hemos estudiado con mucho detalles lo que sucedió en Buenos Aires para aprender de su experiencia. Queremos que los deportes urbanos en Tokio sean un éxito, y Buenos Aires marcó un camino muy atractivo.

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