Nueva Caledonia vota en un referéndum sobre si se independiza de Francia

Más de 174.000 habitantes de la isla votan por el futuro de su estatus político. Los sondeos pronostican un rechazo a la emancipación.

Más de 174.000 habitantes de Nueva Caledonia, una isla en Oceanía, decidirán este domingo si se independizan de Francia, en unas elecciones que según todos los sondeos pronostican que se saldará con un claro rechazo a la emancipación.
Los canacos, autóctonos de Nueva Caledonia, son los más partidarios de salir de Francia, país al que culpan de las marcadas desigualdades socioeconómicas en relación con los colonos, también conocidos como el bando "lealista".
Estos últimos, por su parte, se oponen a la independencia porque creen que sin la metrópoli, el archipiélago situado a 17.000 kilómetros de París, al norte de Nueva Zelanda, caería bajo el influjo de China.
La poco probable victoria del "sí" abriría un proceso lento de transición hacia la independencia, mientras que el anunciado triunfo del "no", que los sondeos sitúan siempre por encima del 60%, supondría proseguir en la autonomía lanzada hace 30 años.

Después del cierra de los colegios electorales, el presidente francés Emmanuel Macron tiene previsto dar un discurso, mientras que el primer ministro, Edouard Philippe, se reunirá en Noumea, la capital, con las principales fuerzas políticas al día siguiente, informó la agencia de noticias EFE.
Incluso la victoria del "no" mantiene abierto el proceso, ya que los independentistas pueden reclamar otros dos referéndums en los cuatro próximos años, sin que los canacos pierdan en ningún caso el derecho a la autodeterminación que les reconoce la ONU en su condición de ex colonia.
La consulta de mañana será el último paso del proceso iniciado en 1998 para evitar una descolonización traumática. Nueva Caledonia es uno de los once territorios de ultramar que mantiene Francia.

Voters in New Caledonia are deciding whether to remain as a French territory. https://t.co/WNf6mGomHF

— Twitter Moments Australia (@MomentsAU) 4 de noviembre de 2018

Convertida desde 1853 en presidio para disidentes y delincuentes comunes por Napoleón III, los autóctonos fueron paulatinamente desplazados hacia el norte, donde todavía hoy son mayoría.
Los colonos y los prisioneros liberados fueron quedándose con la mayor parte del territorio, mientras los canacos eran aplastados en sus tímidas revueltas, sobre todo las de 1878 y 1917.
Tras una década de revueltas, en mayo de 1988 se produjo el drama de Ouvea, en plena campaña presidencial en la metrópoli, que acabó con un asalto ordenado por el entonces primer ministro, Jacques Chirac, en el que murieron dos gendarmes y 19 canacos.

New Caledonia votes on independence from France https://t.co/azh80a8m18 pic.twitter.com/SyZJ6uSUjm

— 24matins.uk (@24matins_uk) 4 de noviembre de 2018

Chirac, derrotado tres días más tarde por François Mitterrand en la carrera por el Elíseo, cedió el testigo a Michel Rocard, que logró que los líderes independentistas y unionistas firmaran los acuerdos de Matignon, que diseñaban un proceso lento de autonomía que culminaría con un referéndum.
Diez años más tarde, el 72 % de la población refrendó los acuerdos de Noumea que preveían un proceso de descentralización de 20 años, con una ciudadanía caledonia y la transferencia de competencias, excepto la política exterior, la seguridad y la justicia.
Ahora podrán decidir si esa autonomía es suficiente o deja paso a la plena independencia.
En estos años, las diferencias económicas entre canacos y colonos se han reducido, pero siguen siendo enormes en un archipiélago que goza de cierta prosperidad, con la mayor renta per cápita de los territorios franceses de ultramar. Fuente de la noticia

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