Las razones por las que Macri se involucró en la organización del superclásico

El Presidente se impuso a lo que sugirió el ministerio de seguridad porteño y pidió que Boca-River se juegue con público visitante Fuente: Archivo

A medida que River y Boca avanzaban en la Copa Libertadores, también crecía el convencimiento del presidente Mauricio Macri . "Es una oportunidad", les dijo a sus íntimos en las últimas horas. Sin consultarlo con nadie, llamó a su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich , y le pidió que lo organice. Así, en el partido más trascendental del fútbol argentino, Macri decidió que la final de la copa continental se juegue con público visitante.

La decisión sorprendió a todos. A los propios y a los ajenos. Incluso, no cayó del todo bien en el gobierno porteño, que ya había anunciado que solo podrían asistir las hinchadas locales porque "no estaban dadas las condiciones". Tampoco fue tomado con agrado por los dirigentes de Boca y River, que se enteraron del cambio por los medios de comunicación.

Para evitar un conflicto, Macri se comunicó con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para comentarle la decisión. Y Bullrich habló con su par porteño, Martín Ocampo, con quien se pusieron de acuerdo. Finalmente se autorizó a que 5000 hinchas visitantes puedan ser testigos presenciales del partido.

Mauricio Macri instó a vivir

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No le preocupó a Macri la inminencia de la cumbre del G-20, que comenzará cuatro días después de la final de la Copa Libertadores. La cumbre de líderes es el evento de política internacional más importante en la historia moderna de nuestro país, en el que visitarán la ciudad de Buenos Aires los presidentes de Estados Unidos, China, Rusia y Francia, entre otros.

"¿Para qué arriesgarse a que haya disturbios tan cerca dela cumbre? Teníamos que dar este paso. Estamos para tomar decisiones", aseguró uno de los principales colaboradores del Presidente.

En la Casa Rosada también destacaron que ya hubo algunas pruebas en estos tres años que permitieron sacar como conclusión que esto "se puede hacer". Los últimos antecedentes fueron Lanús contra Defensa y Justicia, Newell's frente a Independiente, Banfield versus Gimnasia, y Aldosivi ante Huracán. En ninguno de estos encuentros hubo incidentes.

La vuelta de las hinchas visitantes a las tribunas es un objetivo que Macri prometió y aún no pudo cumplir. Por eso considera que la final de la Libertadores entre los clubes más representativos del fútbol local es una oportunidad inigualable.

"Patricia [Bullrich] está tranquila y le transmitió eso al Presidente. Claro que implica un riesgo, pero creemos que están dadas las condiciones", confió un hombre con acceso al despacho presidencial.

En una charla que mantuvieron ayer, Macri le comentó a Bullrich que quería que el partido se viva de la misma forma que la copa europea. "Vamos a realizar mucho trabajo de precaución", anticipó a LA NACION la ministra de Seguridad.

En ese trabajo también estarán involucrados los presidentes de River y Boca, Rodolfo D'Onofrio y Daniel Angelici. Además de referentes de ambos equipos; todos participarán en publicidades y presentaciones en los medios de comunicación. "Vamos a promover la cultura de la convivencia y de la paz", sostuvo Bullrich.

El jefe del Estado fue quien dio el aviso. "Lo que vamos a vivir los argentinos en unas semanas es una final histórica. También una oportunidad de demostrar madurez y que estamos cambiando, que se puede jugar en paz. Le pedí a la Ministra de Seguridad que trabaje con la Ciudad para que el público visitante pueda ir", dijo el Presidente vía redes sociales.

Los equipos de los ministerios de Seguridad de la Nación y el porteño "están trabajando de forma conjunta en la evaluación de las medidas necesarias que permitan la concurrencia de público visitante en la histórica final de la Copa Libertadores de América", difundió el área a cargo de Bullrich ayer por la mañana.

Antes, Bullrich recibió en su despacho a Ocampo; al jefe de gabinete porteño, Felipe Miguel; el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, y el subsecretario de Políticas de Seguridad e Intervención Federal, Darío Oroquieta, con quienes comenzaron a delinear el plan de seguridad que se afectará para ambos encuentros.

"Esta oportunidad histórica la tenemos que inmortalizar con un espectáculo completo y completo es que haya una hinchada visitante", dijo el Presidente en declaraciones radiales.

Y agregó: "Acordándome de esa semifinal con River que ganamos [en 2004] y se escuchaba el silencio… Eso no es el fútbol. Hay que gritar el gol. Esta final, que nunca se va a volver a repetir, es una oportunidad histórica que tenemos que inmortalizar con un espectáculo completo, y eso incluye a la hinchada visitante".

Según Macri, la posibilidad de que participen simpatizantes de ambos clubes obliga a "todos a comprometernos" y "demostrar que estamos cambiando y así como lo vemos en otros países del mundo tenemos que poder organizar esta final con público visitante también".

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