Campamentos a los que no los dejan asistir por temor a que se descompensen, partidos de fútbol a los que no pueden ingresar con la insulina o trabajos donde son rechazados sólo por su diagnóstico, son algunas de las vivencias de niños y jóvenes con diabetes tipo I y que podrían evitarse con información, aseguraron hoy pacientes y especialistas.
"Estábamos de campamento y a la noche nos despertamos con mis amigas. Vino la maestra, a ellas las mandaron a dormir y a mí me mandaron a casa porque tenían miedo que me descompensara", contó Ada Lema, una nena de 10 años diagnosticada con diabetes tipo I a los 2 años.
A Lucas San Pedro, de 21 años, no lo dejaron entrar a la cancha con el kit de reactivos e insulina, ni con la bebida azucarada que lleva por si la glucemia baja. Peor la pasó Theo Aguilar -de 12 años- y su familia cuando al pasar los controles en el aeropuerto dijo que tenía una "bomba" (un pequeño aparato que administra insulina al organismo) y los demoraron durante horas.
No son las únicas situaciones de discriminación: docentes que prefieren que el niño con diabetes no haga actividad física, trabajos donde son rechazados después de que les hacen el examen médico preocupacional, cumpleaños a los que no los invitan porque no hay "menú para diabéticos", se repiten en los relatos de niños y jóvenes.
Que hay que saber sobre la diabetes tipo I
•Aparece en cuerpos sanos, entonces, mientras el paciente esté en tratamiento y con sus valores controlados puede llevar una vida absolutamente normal
•Existe tratamiento que permite llevar una buena calidad de vida.
•Se cree que los niños con diabetes deben restringir el consumo de todo tipo de hidratos. Al contrario. Los hidratos son la principal fuente de combustión.
•A diferencia de la diabetes de los adultos, la tipo I aparece en cuerpos sanos.
Consultar con un especialista si el niño tiene algunos de estos síntomas:
•La ingesta excesiva de líquidos.
•Orinar con mucha frecuencia.
•Alteración del ánimo.
• Falta de control de esfínteres cuando ya lo habían controlado.
•Perdida de peso.
Fuente consultada: Dra. Liliana Trifone, jefa de Nutrición y Diabetes del Hospital de niños Ricardo Gutiérrez. Fuente de la noticia

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