Homecoming: Julia Roberts y una serie en tiempos de paranoia

Julia Roberts debutó en la streaming con Homecoming, una inquietante serie

Paula Vázquez Prieto SEGUIR

Homecoming (Estados Unidos, 2018). / Creadores: Sam Esmail, Eli Horowitz, Micah Bloomberg. / Elenco: Julia Roberts, Bobby Cannavale, Stephan James, Shea Whigham, Sissy Spacek, Dermot Mulroney. / Disponible en: Amazon Prime Video . / Nuestra opinión: muy buena.

Heidi Bergman ( Julia Roberts ) trabaja hace pocos meses en el Centro Transicional Homecoming destinado a ofrecer apoyo terapeútico a excombatientes de las recientes guerras. Situado en el desierto de Tampa, decorado con peceras y visitado por exóticos pájaros, el proyecto de la empresa Geist para el Departamento de Defensa de Estados Unidos funciona como un extraño panóptico en el que los internos celebran metódicos almuerzos, conversan con sus terapeutas y se integran a la vida civil en un extraño territorio de control y ensueño. El trabajo de Heidi absorbe todas sus horas: su casa es casi una réplica de su oficina, llena de ángulos rectos y superficies vidriadas; su novio se convierte en un innecesario decorado y sus opiniones en un molesto zumbido; su jefe Colin (Bobby Cannavale) concentra su atención con llamados triviales pero insistentes, con un tono relajado pero amenazante. Sin embargo, eso que parece ser todo para Heidi, en un incierto futuro ha desaparecido. La imagen repentinamente se angosta y la muestra ajada y solitaria, sirviendo las mesas de un bar portuario. ¿Qué la hizo abandonarlo todo, olvidarlo todo, comenzar esa extraña vida nueva?

Homecoming, la serie que trae a Julia Roberts al mundo del streaming

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Homecoming alterna dos tiempos y en esa gradual convivencia consigue magnificar las sospechas, desterrar las seguridades, socavar toda confianza. Los sucesos en el Centro Homecoming, los descubrimientos de Heidi, el intenso vínculo que establece con uno de los soldados, dan paso a un indescifrable vacío, a un hueco en su memoria. El creador Sam Esmail ( Mr. Robot), director de los diez episodios, ensaya una puesta en escena rigurosa, de espacios geométricos y climas suspendidos, que combina la herencia hitchcockiana con el tenso ritmo de los paranoicos thrillers de los 70. Y para asegurarnos que no hay futuro sino repetición del pasado delinea ese cambio en la vida de su protagonista con una estética heredada de los seriales televisivos de los 50, en la que todo resulta más abigarrado, más opresivo, más inhabitable.

La historia escrita por Eli Horowitz y Micah Bloomerg se adapta como un guante a ese aire de subterránea paranoia que define el espíritu creativo de Esmail, que instala gradualmente estados y sensaciones antes que grandes conflictos, que condiciona la voluntad de sus personajes hacia un creciente automatismo espiritual. Y Julia Roberts funciona a la perfección en ese universo: es la calidez que se agita en su interior la que siempre resulta amenazada. Sus conversaciones sobre viajes y armónicas con el joven Walter Cruz (Stephen James) son el espejo definitivo de la fragilidad del mundo en el que habitamos.

Por: Paula Vázquez PrietoFuente de la noticia

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