Con Trump en el centro de la escena, EEUU votó para renovar el Congreso

Millones de personas votaron en Estados Unidos en unas elecciones legislativas marcadas por la figura del presidente, que parecía encaminarse a perder el control de al menos una cámara del Congreso por primera vez desde su llegada al poder.

En el inicio del escrutinio, la oposición demócrata se aseguró dos de las 23 bancas que necesitaba arrebatar para controlar la Cámara de Representantes por primera vez desde 2011, incluyendo una por Florida que fue republicana durante tres décadas.

Tremendous success tonight. Thank you to all!

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 7 de noviembre de 2018

Sin embargo, la reelección de un representante republicano en Kentucky mantenía las esperanzas en el partido de Trump de conservar la cámara baja.
Varios senadores demócratas, entre ellos Bernie Sanders, quien podría volver a ser candidato presidencial en 2020, revalidaron fácilmente sus escaños, pero el partido perdió una banca clave en Indiana que hará casi imposible recuperar la cámara alta.
Los sondeos y la historia estaban en contra del republicano Trump, cuyo partido además recaudó menos dinero de campaña -un factor clave en los ciclos electorales de Estados Unidos- que la oposición demócrata.
Sin embargo, dos años después de que las encuestas no acertaran a pronosticar la victoria del mandatario, un aire de incertidumbre -acentuado por una ola de mal clima en el este del país- daba suspenso a la elección.
A lo largo del día, dirigentes republicanos expresaron su confianza en mantener la estrecha mayoría en el Senado, pero admitieron que las perspectivas eran más sombrías en la cámara baja.
"Todo lo que hemos logrado está en riesgo", dijo ayer Trump en su último acto de campaña.

.@DavidAsmanfox “How do the Democrats respond to this? Think of how his position with Republicans improves-all the candidates who won tonight. They realize how important he is because of what he did in campaigning for them. They owe him their political career.” Thanks, I agree!

— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 7 de noviembre de 2018

Largas colas, demoras y problemas técnicos empañaron las primeras horas de votación en algunos distritos, sobre todo en Georgia, donde algunas personas esperaron hasta tres horas para votar.
Más de 40 millones de estadounidenses votaron con antelación, ya sea por correo electrónico o en persona, marcando un nuevo récord, informaron autoridades.
Un sondeo a boca de urna confirmó la extendida opinión previa de que las elecciones serían un referéndum sobre lo que va del primer mandato de Trump, cuyas políticas nacionalistas y aislacionistas han dividido el país.
Casi dos terceras partes de votantes dijeron que la gestión de Trump fue lo que más tuvieron en cuenta al sufragar, y fueron más (39 por ciento) los que afirmaron que acudieron a votar contra el mandatario que a su favor (26 por ciento), según esa encuesta, publicada por la cadena CNN.
El sistema de salud, en el cual hicieron énfasis los demócratas, y la inmigración, que fue el tema más promovido por Trump, fueron definidas por los votantes como las cuestiones sobre las que más reflexionaron al elegir, mostró el sondeo.
Si los demócratas ganan la Cámara de Representantes se complicará la gestión de Trump, ya que podrían desarmar su agenda legislativa para los próximos dos años o incluso someterlo a una investigación por sus múltiples controversias personales.
Una de las bancas que los demócratas arrebataron en la cámara baja fue la que durante tres décadas estuvo en poder de la veterana congresista cubano-estadounidense Ileana Ros-Lehtinen, la primera mujer hispana en llegar al Congreso del país.
La demócrata Donna Shalala, ex funcionaria de Bill Clinton, derrotó por ese escaño del distrito 27 de Florida a la republicana María Elvira Salazar, por 52 a 46 por ciento, según resultados oficiales.
Sin embargo, en Kentucky fue reelecto el representante republicano Andy Barr, que retuvo así una banca que su partido necesitaba sí o sí para alejar algo la posibilidad de que los demócratas pasen a dominar la cámara.
En el Senado, los demócratas la tenían más difícil, ya que aunque necesitaban una ganancia neta de dos escaños para pasar a controlarlo, el partido defendía casi todas las bancas en juego, y encima en estados rurales donde Trump sigue siendo popular.
En señales de mal agüero para estas ambiciones demócratas, los republicanos les arrebataron una banca senatorial en Indiana y resistieron un embate por otro escaño en Tennessee.
En las elecciones se renovaron las 435 bancas de la Cámara de Representantes y 35 del Senado, mientras que 36 de los 50 estados norteamericanos eligieron gobernador.
El mandatario alentó a los votantes a ver los comicios como un plebiscito sobre su mandato, y ha apuntado con orgullo a la robusta marcha de la economía nacional en sus múltiples apariciones de campaña.
Trump apostó a un mensaje xenófobo en sus argumentos finales, en los que advirtió del riesgo de una "invasión" de inmigrantes que prometía esparcir la delincuencia y las drogas por todo el país.
El presidente pasó la jornada electoral en la Casa Blanca, desde donde tuiteó, hizo llamadas telefónicas y siguió las elecciones con la primera dama y su equipo político. Fuente de la noticia

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