Boca-River: 32 años después del gol con la pelota naranja y el Beto Alonso como principal protagonista

El festejo de gol de Norberto Alonso en la Bombonera, en un partido histórico

El 6 de abril de 1986, Norberto Alonso convirtió, de cabeza, el primer tanto de River ante Boca con una pelota inusual; el segundo también fue del Beto, de tiro libre; esa tarde, el Millo dio la vuelta olímpica en la Bombonera

El Superclásico que River y Boca protagonizarán en la próxima final de la Copa Libertadores será el capítulo cúlmine, tal vez el más importante de la historia de una rivalidad plena de crónicas que ya son inmortales en un clásico que celebra su primer centenario.

Como prólogo del duelo que tendrá su primer encuentro el próximo sábado 10 de noviembre en La Bombonera, vale recordar uno de los encuentros más icónicos del historial. El 6 de abril de 1986, hace 32 años, River venció a Boca en el estadio Xeneize, se consagró campeón del torneo doméstico y dio la vuelta olímpica en el estadio y frente a la hinchada de su máximo rival.

Norberto Osvaldo Alonso fue el gran protagonista. A lo largo de su carrera, Alonso convirtió goles de distintas maneras, e incluso con diversa importancia. En total, fueron 163 en la Argentina (149 en River y 14 en Vélez) y otros 3 en su breve paso por Francia, vistiendo los colores de Olimpique de Marsella en la temporada ´76/´77, pero ninguno fue tan importante ni recordado como el primero que convirtió en esa tarde en La Boca.

Alonso convirtió, de cabeza, el primer tanto de River ante Boca con una pelota inusual. El segundo también fue del Beto, de tiro libre, un resultado que le permitió al Millonario dar la vuelta olímpica en la Bombonera.

Según el propio Beto, la idea de que una inédita pelota naranja forme parte del superclásico fue de Hugo Orlando Gatti, el arquero ídolo de Boca, quien la vio en la semana previa en una oficina de Adidas y se lo planteó al árbitro Francisco Lamolina, quien no puso reparos. El planteo del "Loco" era que si llegaba a haber muchos papelitos sobre el campo de juego, tal vez con la clásica "Tango" blanca no se iba a poder jugar.

Así fue que cuando promediaba el primer tiempo, y ante un "colchón blanco" de papelitos, en un lateral entró en acción la pelota naranja. Y minutos después, se metió en la historia cuando el Beto le escapó a la marca de Higuaín, saltó solo en el área chica, conectó el centro de la derecha ejectutado por Roque Alfaro con la frente, y con los ojos bien abiertos, le cambió el palo a Gatti y mandó a la pelota naranja a besar mansamente la red.

El festejo fue besándose con todas las ganas la camiseta riverplatense frente a la platea de socios de la Bombonera, como para ratificar ante todo aquel que lo quiera ver que su amor por la banda roja era (y es) indestructible. Más tarde, y unos minutos antes del final del partido, clavó el 2 a 0 de tiro libre, con la fundamental ayuda de Roberto Pasucci, quien estaba en la barrera y tocó la pelota con sus manos, descolocando a Gatti.

Aquel fue el último superclásico disputado por Alonso en la cancha de Boca, y resultó ser la tarde soñada para el Beto, quien además de los dos tantos y la victoria, se dio el gran gusto de dar la vuelta olímpica en la Bombonera. Como broche de oro a su extraordinaria carrera, meses después se coronó campeón de la Copa Libertadores de América y, en diciembre, fue campeón intercontinental en Tokio, Japón, en donde le dio el pase gol al uruguayo Antonio Alzamendi.

Pero a pesar de los títulos y de su retiro en lo más alto, la pelota naranja es, fue y será un recuerdo constante para cualquier argentino futbolero. Y más si es hincha de River, en la víspera de la final de Copa Libertadores frente a Boca, el duelo más importante en la historia del Superclásico.

El momento del gol de la pelota naranja: el Beto Alonso ya saltó para el cabezazo y Hugo Gatti no llegará
El momento del gol de la pelota naranja: el Beto Alonso ya saltó para el cabezazo y Hugo Gatti no llegará

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