Gritos, insultos y una actuación correcta: cómo fue el regreso de Tevez a la cancha de Argentinos

Carlos Tevez se encontró con una atmósfera hostil, como estaba previsto Fuente: LA NACION – Crédito: Daniel Jayo

Sabía lo que lo esperaba, una atmósfera hostil de gritos e insultos que caían con tanta intensidad como la lluvia. Los empezó a escuchar en el vestuario, cuando a falta de media hora para el inicio del partido el público de Argentinos Juniors comenzó a cantar en su contra y los percibió sin confusión posible en el campo de juego durante la entrada en calor. Pero templado en su experiencia, Carlos Tevez se mantuvo alejado del cualquier conflicto en el triunfo de Boca en el estadio Diego Armando Maradona. La desmesura que también es propia del fútbol argentino hizo que desde la platea llegasen a gritarle "asesino" en más de una oportunidad.

A casi tres años del partido en el que había marcado dos goles pero causado la fractura de Ezequiel Ham , su regreso a La Paternal estaba enmarcado en aquel recuerdo. Ni el tiempo transcurrido ni los gestos que había tenido Tevez en aquella oportunidad alcanzaron para el indulto de la gente del Bicho.

Sin un atisbo de gesto que pudiese elevar la temperatura de las tribunas, tampoco participó de ninguna jugada que sirviese de excusa para liberar la ira contenida. Esta vez sin un gol en sus pies, el festejo y la reacción del afuera quedaron en el terreno de lo hipotético. Metido en el partido y abstraído del entorno, el ídolo xeneize tuvo una buena actuación.

Detrás de Darío Benedetto y como vértice superior de un triángulo imaginario con Agustín Almedra y Pablo Pérez, se mantuvo en el eje de la cancha, siempre custodiado por Fausto Montero. Los contados movimientos hacia los costados fueron principalmente hacia la derecha, aunque en el segundo tiempo se volcó más seguido hacia el lado opuesto. Comprometido también con la recuperación, corrió 40 metros para robarle la pelota a Alexis Mac Allister y tuvo un quite dentro del área en el cierre de la primera mitad.

Desde los 19 minutos del complemento, cuando salió Benedetto, y hasta los 35, momento en el que fue reemplazado por Mauro Zárate, se paró como centrodelantero. Sin encerrarse entre Miguel Torrén y Gastón Bojanich, los centrales de Argentinos, entró y salió de una posición que no es la que prefiere. Los chiflidos lo acompañaron desde que se levantó el cartel con el número 32 hasta que se metió en el banco de suplentes fueron para el ex Juventus el cierre de una jornada en la que no se apartó de su libreto.

La misma dedicación con la que espera sus oportunidades como titular fue la que tuvo para no reaccionar a la reprobación. Tevez hizo su aporte para que Boca se acomode otra vez en la Superliga y espere firme el partido ante Cruzeiro por la Copa Libertadores y el superclásico del próximo fin de semana, ese desafío que siempre parece hecho a su medida.

Fuente de la noticia

Comentarios