Todo listo para el gran combate entre Pacquiao y Matthysse Crédito: DPA

Las historias favoritas del boxeo se escriben en base a noches épicas. Preferentemente pomposas y con algún morbo en juego. La mayoría requieren de un estadio célebre y mítico, de asistentes notables y de las caras más bonitas del universo en la primera fila del ring side. Podríamos afirmar que desde fines del siglo XIX, con John L. Sullivan como primer divo del cuadrilátero hasta estos días, con Floyd Mayweather como icono indiscutido de este espectáculo, pocas fueron las variantes que los promotores encontraron para lograr este tipo de éxitos.

Sin embargo, esta noche todo será distinto; lo atípico fagocita a lo fascinante y lo inusual se impone por sobre todas las cosas. Y esto convertirá en un capítulo fantástico al domingo malayo, con el sol picando fuerte en las afueras del Axiata Arena de Kuala Lumpur, en donde esperan agotar las 15.000 entradas puestas a la venta entre 130 a 5300 dólares. Allí se realizará un campeonato de boxeo con una connotación superlativa para la historia del pugilismo nacional.

A los 39 años, con seis títulos mundiales oficiales en pesos diferentes, el filipino Manny Pacquiao , artista máximo de la velada, intentará volver a ser campeón mundial welter. Contará con el apoyo de todos los asiáticos afincados allí para destronar al chubutense Lucas Matthysse , campeón (AMB), en un combate de doce rounds, que comenzará en la medianoche del sábado de nuestro país, y televisará en directo la señal codificada TNT Sport, a partir de las 21.

Matthysse, de 35 años, con dos cetros obtenidos en categorías distintas( Welter jr y Welter), expondrá por primera vez su corona ganada por KO ante el tailandés Tewa Kiram el 27 de enero último. Su récord es de 39 victorias (36 KO), 4 reveses y un match sin decisión. Efectuó cinco peleas mundialistas, y paradójicamente, las más importantes fueron sin título en juego.

¿Qué debe hacer Matthysse para ganar? Mantener una concentración absoluta durante doce rounds y "sacarse de la cabeza" lo que su equipo cree: que con un buen golpe noquea a Manny, en cualquier momento .Debe escoger los espacios ideales para castigar en contragolpe cuando Pacquiao – más pequeño en físico y alcance – intente achicar las distancias. Allí, en la puntería de su envío estará la clave para triunfar. Debe obligar permanentemente al filipino a asumir la ofensiva y entonces sí, castigar con astucia. Lucas, es uno de los pocos pegadores vigentes que aún pueden ganar con un solo golpe pero debe alimentar, con táctica y orden, la manera de ejecutar su plan. Las improvisaciones asumidas por su rival para esta ocasión, en donde se preparó sin los hombres claves de los momentos cumbres de su carrera ( Bob Arum, en los negocios y Freddie Roach, como entrador), ameritan ser aprovechadas .

Pacquiao, conquistó sus coronas entre los 50.802 kg y 69.850. Entre Mosca y Mediano junior, en una variable de 19 kilos que resulta asombrosa. Peleó 22 veces por mundiales oficiales (AMB-OMB-FIB-CMB) y tiene un record de 59 ganadas (38 KO), 7 traspiés y dos empates.

¿Que debe hacer Pacquiao para vencer a Matthysse? Un ejercicio mental básico que separe sus funciones como Senador Nacional de Filipinas y sus inmediatos proyectos políticos del retador que subirá al ring. Si no rompe esa conexión, le costará gestar sus mejores maniobras. Deberá estar veloz de piernas y abrir el ring permanentemente, entrando con sorpresa y saliendo con cuidado, es su especialidad, su juego de "Pac-man". Debe animarse a probar el mentón de Matthysse y atacarlo con prudencia. Necesita recobrar el ritmo que resignó en su última pelea ante Jeff Horn, la peor de todas. Más allá de ser el más "viejo", el paso de los rounds lo favorecerá. Y allí debe poner nervioso al argentino. Sabe que la ley del local y el visitante también jugará en este cotejo un lugar preponderante. Tiene el talento y el honor necesario para emerger del ocaso insipiente que avizora su carrera.

¿Quien es el favorito? Las pizarras de juego otorgan lo mínimo (1.7 a 1) a favor de Pacquiao. Y es respetable. Las inestabilidades expuestas por Matthysse, en dos de sus últimas tres peleas (Postol y Kiram) postergan las posibilidades de elevarlo a lo máximo. No hay un margen, claro y decisivo, en favor del argentino para quebrar una paridad que no admitirá falencias ni descuidos, cuando suene la campana. Deberán adaptarse a pelear a las 11 de la mañana local. Y no le será cómodo a ninguno.

Una gran pelea permite entrar en la gran historia. Matthysse la tiene atada en cada uno de sus guantes.

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