Se llevó documentación tras la denuncia por irregularidades en el padrón, en el que figurarían 6000 muertos; Triaca había convalidado la asamblea del jefe mercantil Fuente: Archivo

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Inesperadamente, a Armando Cavalieri se le minó de obstáculos el camino hacia su noveno mandato como secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio. Al fallo judicial que objetó el martes pasado el campanazo de largada para el proceso eleccionario, se le sumó ayer una serie de allanamientos ordenados por la Justicia en busca de documentación a partir de una denuncia anónima por irregularidades en los padrones, donde figurarían 6000 muertos como afiliados activos.

Un grupo de efectivos de la Gendarmería Nacional irrumpió ayer en tres sedes del gremio mercantil, una de ellas, la central: en avenida Roca 644. Los gendarmes estuvieron casi tres horas y se llevaron documentación impresa y en pendrives. Cavalieri no estaba en el gremio cuando se desarrollaba el operativo y envió a sus abogados. El procedimiento fue ordenado por el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, tras el pedido del fiscal Federico Delgado, que tomó la denuncia iniciada por el fiscal Guillermo Marijuan por presunta falsificación de documento.

" La oposición pretende judicializar las elecciones del gremio presentando denuncias todos los días para entorpecer el proceso electoral", argumentó un dirigente que es la sombra de Cavalieri y que presenció ayer los allanamientos. En el sindicato despertó sospechas la celeridad judicial, que actuó casi de inmediato tras la denuncia y sobre el filo de la feria judicial.

"Estas acciones se realizaron a pocas horas de haberse producido el sorteo del juzgado que debe actuar. Se alude a un supuesto listado de afiliados, cuya confección final depende de la secretaría de Organización, a cargo de Ramón Muerza, hoy opositor", expresó el gremio a través de un comunicado.

Cavalieri, sin embargo, cree que no corre riesgos de perder el control del gremio, al que conduce desde hace 32 años y que cuenta con 1.200.000 afiliados en todo el país. Su presunción se sostiene en el respaldo que le dio el Gobierno.

Un móvil de Gendarmería, ayer, en la sede central del Sindicato de Comercio
Un móvil de Gendarmería, ayer, en la sede central del Sindicato de Comercio

El miércoles pasado, en tiempo récord, revirtió un fallo judicial y logró que el Ministerio de Trabajo le convalide la asamblea extraordinaria que designó a la junta electoral que supervisará el comicio sindical, previsto para septiembre u octubre. No logró solo que Jorge Triaca le envíe los fiscalizadores oficiales sino que también consiguió que el Ministerio de Seguridad de la Nación le habilitará el predio de Parque Norte, donde se realizó la asamblea en discordia. El aval que obtuvo de Patricia Bullrich no lo había logrado del secretario del área del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, que había sugerido suspender el acto sindical, según consta en el acta número 19151492 que firmó el funcionario porteño Marcelo D'Alessandro.

El padrón electoral que está bajo sospecha no había sido autorizado por la junta electoral, que se eligió el miércoles en la asamblea de afiliados que supervisó el equipo de Triaca. El padrón definitivo se concretará cuando se convoque oficialmente a la elección. Quien gane la seccional de Capital será quien comande la federación nacional en 2019. Además, los abogados del gremio solicitarán informes a la Anses para verificar cuántos afiliados fallecieron. También presentaron el 26 de junio una denuncia por detectar carnets de afiliados falsos.

Cavalieri está molesto con Muerza, el exoficialista que lo retó a definir el poder en una elección. Además, distingue una maniobra del empresario Alfredo Coto para debilitar al sindicato. "Muerza quiere judicializar y que no se vote porque sabe que pierde al ver el respaldo que tuvimos en la asamblea", dijo un gremialista que es considerado la mano derecha del inoxidable jefe mercantil, de 84 años.

Muerza es delegado de los supermercados Coto. Asegura tener el apoyo de los afiliados que se desempeñan en las grandes cadenas de supermercados y electrodomésticos. Le dicen "el empleado del mes" por su cercanía al empresario Alfredo Coto, a quien considera "un padrino".

Muerza se jacta además de tener el respaldo del vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, a quien le manifestó sus inquietudes sobre la democracia interna en el gremio, y su hijo Hernán es concejal de Cambiemos en Cañuelas. A pesar de estos vínculos, en el Gobierno hay una postura tomada: "Hay que apoyar a Armando".

Por: Nicolás BalinottiFuente de la noticia

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