Los intereses de ambos equipos pasaban por el mismo lugar, ya que ambos están en la orilla de la clasificación a la Copa Sudamericana, pero del lado de afuera (entran hasta el undécimo puesto; River está duodécimo y Colón decimotercero), por lo que un triunfo era, más que vital, imprescindible.
Ante este panorama el local se sintió, pese a que su rival era uno de los dos más grandes del fútbol argentino, con la necesidad de salir a golpear de entrada, y de hecho así lo hizo.
El "sabalero" presionó en mitad de cancha y llegó con fluidez por los costados, sobre todo el izquierdo de la defensa riverplatense, aprovechando las subidas de Gustavo Toledo, el lateral ex Banfield e Independiente que sorprendía con sus proyecciones al punto de quedar en dos oportunidades mano a mano con Franco Armani.
Fuente de la noticia

Comentarios