Una de las víctimas del abuso sexual de menores por el que se juzga al cura Justo Ilarraz en Paraná declaró hoy a los jueces que este proceso le sirvió para quitarse el ahogo y sufrimiento que padeció durante casi tres décadas.
El testimonio de Sergio Romero fue la nota saliente del juicio por el que el sacerdote es acusado de abuso sexual y corrupción agravada de chicos de entre 10 y 14 años.
"Me saqué de encima el ahogo que tuve durante 27 años", dijo consternado Romero, quien fue victima de Ilarraz cuando en su adolescencia estudió en el Seminario Arquidiocesano de Paraná, donde se ordenó sacerdote pero dejó de ejercer al cabo de un año.
"Vine a decir todo lo que dije motivado por mi mujer y mi hijo. Quise contar lo que sabia, porque durante 27 años no pude hacerlo. Quiero seguir sanando con la palabra y siempre con la verdad. Necesito cerrar un ciclo de mi vida",
señaló a Télam. Fuente de la noticia

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