Las inafortunadas palabras mencionadas por la señora Gobernadora del gobierno de turno por la alianza Cambiemos, en horas de ayer, no fueron más que para menospreciar y menoscabar la pequeña pero gran mueca educativa que como salida osan los jóvenes aspirantes de nuestro país y todo América latina.

Nosotros desde nuestro lugar, repudiamos el sistema de privatización aparentemente impuesto y predicado por dicha fracción del gobierno de turno, cuyo único objetivo no es más que cercenar las oportunidades que el Estado como administrador debe brindarle a los jóvenes quienes mañana van a conducir los destinos de la patria.

A modo de desglose, cabe destacar que no existen niños pobres o ricos, sino diferentes senos de familias donde los más pequeños son más o menos frágiles en cuanto a las posibilidades que las administraciones les otorguen, pero con una mecha pequeña donde quienes nos gobiernan no apuestan por nosotros, nuestras expectativas se ven esfumadas en el mero deseo de progreso de dichos aspirantes limitados tan sólo por la única barrera de su situación económica, cuando debería ser el Estado, desde sus funciones públicas, el encargado de remover dichos obstáculos, después de todo niños y jóvenes tienen derecho a estudiar y la eliminación de barreras es una función que la Convención Interamericana sobre los Derechos del Niño le ha impuesto a los Estados parte, independientemente de que estos hagan o no la vista gorda.

Seguramente no ellos, pero las grandes promesas de nuestro país y aquellos capaces de ubicar a nuestras tierras en lo más alto, se han forjado en Universidades Públicas, las mismas por la que esta agrupación se siente extremadamente orgullosa y por eso lucha.

Desde el Frente Universitario del Noroeste repudiamos firmemente estos dichos, y reafirmamos nuestro compromiso con la educación pública y nuestra querida Universidad.

Comentarios